La primera dama, a su vez, se ampara en el silencio. Fue, así y todo,
La hora de la verdad -la medianoche del 8 de julio, día en que deben presentarse las listas que competirán el 23 de octubre- está todavía lejana. Pero, mientras tanto, las damas animan, se prestan o, a veces, son utilizadas para enredar el lenguaje de señas de la política.