Fernando de la Rúa dejó ayer en suspenso su iniciativa de convocar a un plebiscito para impulsar una reforma que achique el denominado gasto político, después de haber afirmado lo contrario el día anterior. De la Rúa consideró ayer al mediodía, en Olivos, que «no será necesario si los gobernadores y legisladores avanzan en este tema». El Presidente había admitido el domingo, en su visita a Córdoba -donde el gobernador José Manuel de la Sota ya ha anunciado la convocatoria a un plebiscito sobre este tema el próximo 22 de julio, para reformar la Constitución local y el sistema bicameral legislativo-, que el gobierno analizaba convocar a un plebiscito para consultar a la ciudadanía sobre un recorte en los gastos de las instituciones políticas. Fundamentalmente las legislaturas provinciales, aunque desde el interior llegó el reclamo para que también comprenda al Congreso y al Poder Ejecutivo Nacional.
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En realidad el que titubea sobre este tema y no termina de definirse pareciera ser el propio gobierno. El 1 de marzo, en su mensaje anual a las cámaras legislativas, De la Rúa anunció esta consulta popular ante la demora en aprobarse la ley de reforma política. Y ese anuncio sorprendió al responsable entonces de la cartera de Interior, Federico Storani, que lo desconocía y atribuyó irónicamente a los cerebros humeantes de la Casa Rosada.
En realidad el proyecto de reforma política que fogoneó en su momento Storani ya tiene despacho favorable de la comisión de Asuntos Constitucionales del Senado, que preside el riojano Jorge Yoma (PJ). Pero curiosamente la comisión de labor parlamentaria, que integran los presidentes de bloques y decide qué temas se llevan al recinto, sigue sin habilitar su tratamiento. Y no lo hacen porque todos cuestionan el límite que se impondría a los aportes privados. «Con los límites que les ponés a los aportes privados, lo únicos que pueden estar en campaña son los que tienen a favor el aparato del Estado» escuchó Storani decir en aquélla oportunidad.
Para el peronismo legislativo la iniciativa del gobierno de convocar a un plebiscito -que como ya ha ocurrido en el tema del canal de Beagle en tiempos de Raúl Alfonsín por ejemplo, se limita a pedir un Sí o un No-, «es una bravuconada», por el previsible resultado. Aún cuando si el que lo convoca es el Presidente, no sería vinculante, no obligaría a su cumplimiento. Ya los gobernadores peronistas, en su última reunión, acordaron con el gobierno la reducción del gasto político, pero pidieron que la convocatoria a un plenario para resolver ésto se incluyera al Congreso y la Casa Rosada. Es decir que también los comprendiera. «Es necesario bajar el gasto y mantener la fortaleza institucional que surge de la unidad nacional», afirmó enfático ayer el Presidente.
Del mismo modo De la Rúa negó de plano que se analice convocar en octubre próximo a elecciones para vicepresidente. «No, no, no. No sé de dónde sacan esas cosas», enfatizó al referirse a versiones periodísticas en el sentido de que el gobierno impulsaría a Domingo Cavallo como candidato a la vicepresidencia.
Además y cuando se está a cinco meses de las elecciones, sostuvo que «no están planteadas y no hay razón de que se trate con tanta anticipación» el tema de las posibles alianzas electorales.
Al ser consultado en particular sobre la posibilidad de una coalición entre la Alianza y Acción por la República para los comicios de octubre, el jefe de Estado respondió que «Cavallo renunció a la Presidencia de su partido para asumir, como lo ha dicho, plenamente sus funciones de ministro». Es decir que la responsabilidad, por lo menos en la superficie ya que nadie imagina al ministro de Economía dejar a un lado ese aspecto clave en su proyecto para el 2003, de la política de alianzas del cavallismo quedará en manos de Armando Caro Figueroa -actual vicejefe de Gabinete-ungido titular de Acción por la República el sábado pasado por el propio Cavallo.
• Llamado
El jefe de Estado se pronunció de esa forma durante una conferencia de prensa que brindó en Olivos luego de recibir junto a su esposa, Inés Pertiné, a un coro de sordos e hipoacúsicos de la provincia de Santa Fe. Asimismo, el Presidente, llamó a «asumir la responsabilidad que a todos nos corresponde para salir adelante», aunque precisó que «ésto no significa alianzas electorales, sí actuar con sentido de unidad nacional». Y agregó: «Sirve para que afuera se advierta que hay un sentido institucional fuerte y vigoroso y no hay problemas políticos como se dice recogiendo versiones sin fundamento», remarcó el primer mandatario.
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