30 de marzo 2001 - 00:00

De la Rúa criticó a Cavallo

«Queremos decirle, señor Presidente, que la Asociación de Bancos de la Argentina (ABA) apoya totalmente el plan de Cavallo. Es cierto que el ministro nos retó por las tasas de interés, algo de culpa tenemos. Pero le queremos decir al ministro que tenga en cuenta que 70% de nuestros bancos es extranjero y por ende la decisión no está más acá», expresó a modo de componenda el banquero Eduardo Escasany ante Fernando de la Rúa en la reunión que sirvió de marco para el lanzamiento del diálogo social.

El banquero protagonizó un cruce enigmático con Cavallo. El ministro le envió un mensaje en una servilleta, con lo que dio por clausurado un ciclo histórico de oposición a ese soporte literario que consagró Carlos Corach. No fue el único cambio de conducta: para escribirla, se sirvió de la lapicera que gentilmente le ofreció Luis Barrionuevo, a quien De la Rúa sentó a su lado. Escasany recibió la misiva, la leyó y la contestó. Por las dudas, utilizó una tarjeta: no estaba para que lo retaran nuevamente.

Problema

Las palabras del banquero cambiaron el humor de los empresarios. Para ellos «es la primera vez que se expone sobre la mesa el grave problema que tiene hoy el sector financiero para apoyar un plan de reactivación de la Argentina». Enrique Olivera y Carlos Heller en representación de los bancos públicos y privados, asintieron al comentario.

De la Rúa, acompañado por el jefe de Gabinete, Chrystian Colombo, y los ministros de Economía, Domingo Cavallo, y de Trabajo, Patricia Bullrich, abrió el diálogo anunciando la creación de un fondo de indigencia para subsidiar a 200.000 jefes de familia que viven por debajo de la línea de la pobreza.

Seguramente no tuvo intención de irritar a su ministro de Economía pero habló largamente de «la herencia recibida» y especificó aun más: «Ya no tenemos activos para vender porque todos los vendieron los del gobierno anterior; si yo tuviera YPF habría otras posibilidades, pero también vendieron YPF y lo peor es que la vendieron mal». Cavallo no abrió la boca pero acaso su silencio no deba interpretarse como autocrítica aunque él fuera parte responsable de esas operaciones.

El Presidente se mostró entusiasta y ocupó el rol de maestro de ceremonias, dando la palabra a cada participante: a algunos, como el sindicalista Andrés Rodríguez, le pidió que hablaran cuando no lo tenían previsto. «Díganos qué opina como representante de los empleados públicos sobre la ley que se aprobó en el Congreso», lo comprometió.

Ratificación

A su turno, Cavallo se encargó de ratificar que en un año elimina todos los impuestos distorsivos y que quedarán sólo el IVA y Ganancias. Además confirmó que eliminará todos los anticipos de Ganancias y de Bienes Personales, debido a que se reemplazan con los ingresos que se generan por el impuesto al cheque. Además volvió a exponer su idea de que los impuestos se cobren en el momento que el contribuyente está líquido, o sea por lo percibido y no por lo devengado.

También adelantó que en un año conseguirá $ 8.000 millones por la venta de un bono para repatriar capitales.

Por la CGT oficial habló
Armando Cavalieri, quien se encargó de bendecir el cambio de plan económico y aprovechó para expresar su opinión en contra de las políticas de ajuste «que hasta ahora no han dado resultado». Un rato antes, en voz baja, se habían cruzado reproches, simpáticamente: «Escuché la radio,Armando, y oí cómo me estás dando». Cavalieri: «Y sí, Mingo, ¿alguien te tiene que frenar, no?»

Eduardo Baglietto
en representación de la construcción agradeció el plan de infraestructura, pero alertó sobre los atrasos en la implementación. Gerardo Martínez del gremio de la construcción coincidió con el diagnóstico del vicepresidente de Techint.

Manuel Cabanellas, de Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), no dejó pasar la oportunidad y expresó que «el campo, a pesar de la crisis de rentabilidad que arrastra, está produciendo una cosecha histórica», aunque dejó en claro «la expulsión de pequeños y medianos productores» que se viene observando en los últimos años.

Otros empresarios que compartieron el encuentro fueron
Osvaldo Rial, Héctor Massuh, Luis Pagani y Jorge Aguado, mientras que por los sindicalistas también participaron Oscar Lescano, Carlos West Ocampo, Rodríguez y José Luis Lingeri.

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