Fernando de la Rúa secomunicó ayer con Carlos Chacho Alvarez para convenir la incorporación dedirigentes del Frepaso a la segunda línea del gobierno. El Presidente invitótambién a Darío Alessandro, jefe del bloque de diputados de la Alianza, paraque lo acompañe en su próximo viaje a España, que emprenderá el próximo 24. Conesos dos gestos, De la Rúa cumplió lo que les había anticipado a trescorreligionarios durante el desayuno.
El Presidente convocó aOlivos por la mañana a la conducción radical de la Cámara de Diputados. RafaelPascual, presidente del cuerpo, Horacio Pernasetti, titular del bloque radical,y Carlos Maestro, vicepresidente de esa bancada, llegaron a la residencia a las9 para compartir el desayuno con De la Rúa.
El Presidente hizo un primercomentario sobre las declaraciones de Raúl Alfonsín pidiendo la renuncia deFernando de Santibañes. Se quejó de la imagen de un partido que le exige alEjecutivo, en conferencias de prensa, la cabeza de algunos integrantes delgabinete. También indagó a los diputados sobre la versión de que votarían unpedido formal de renuncia del jefe de la SIDE.
Pascual, Pernasetti yMaestro le aclararon que ellos son respetuosos de lo que el Presidenteconsidere oportuno para armar su equipo pero que también consideran que debeestar atento a lo que se opina en la Alianza. De la Rúa se excusó diciendo que«en Formosa ya aclaré que nadie es superior a la República», lo que traducidoquiere decir que De Santibañes ya está afuera del gobierno pero que la ocasiónpara «blanquear» esa situación la elegirá el jefe de Estado. Según esta lógica,las decisiones las toma el partido y sólo le deja al Presidente que apliquealgún sentido de la oportunidad, de tal manera que no quede dañada suinvestidura. Curioso método, cuyo resultado es que De Santibañes no durará másde una se-mana en el cargo.
Entre medialunas, café yjugo de naranja, De la Rúa discutió con sus contertulios la integración defrepasistas a segundas líneas del gobierno. Por eso ayer comenzó a hablarsenuevamente de que Rodolfo Rodil será el segundo de Federico Storani, NildaGarré la de Jorge de la Rúa y se estudia a Alejandro Peyrou para algunaposición en el área de Economía o la Jefatura de Gabinete. La SecretaríaGeneral, en cambio, sigue rodeada de incertidumbre por la sospecha de queCarlos Becerra podría sustituir a De Santibañes. En tal caso, sería reemplazadopor un hombre de Alfonsín. Lo mismo sucederá en Trabajo, donde el alfonsinistaFrancisco Mugnolo disputaba ayer con Juan Manuel Pasos por secundar a PatriciaBullrich. Eso sí, también Alvarez deberá ceder en favor de la «transparencia» yprovocar la renuncia de Mary Sánchez al instituto que controla las mutuales.
Además de asegurarle que seharán esfuerzos para que la base parlamentaria del gobierno no se fracture, losdiputados le reclamaron al Presidente una reunión con todos los legisladores dela Alianza, que culminaría una ronda de la que también participan Alfonsín yAlvarez. La idea del triunvirato parece haber prosperado inclusive en lospropios representantes radicales de la Cámara baja.
A esta altura de la reunióningresó a la sala Eduardo de la Rúa, el primo del Presidente. Se comenzaron atratar los compromisos de la agenda parlamentaria, sobre todo la discusión delpresupuesto nacional. La semana que viene comenzarán a exponer en DiputadosMario Vicens, secretario de Hacienda, y Nicolás Gadano, subsecretario dePresupuesto. Los diputados le prometieron al Presidente que el 30 de octubrepodría haber dicta-men favorable de comisión y el 15 de noviembre la sanción dela Cámara para esa ley.
De la Rúa dio la impresiónde un hombre tranquilo a los diputados que lo entrevistaron. Contó lasatisfacción por un acto que le organizaron el martes en Formosa y también elalivio de haber escuchado a Alvarez en el programa de Mariano Grondona, lanoche anterior. «Cumplió, habló en la línea de lo que me había prometido através de Angel Rozas el día anterior», dijo. Como se ve, el recelo sigue peroDe la Rúa se conforma con menos que antes.




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