4 de abril 2008 - 00:00

Debió pagar caro Lousteau por pesos a 5 años: casi 16%

Hugo Secondini
Hugo Secondini
El Ministerio de Economía no consiguió los $ 1.000 millones que había salido a buscar en la primera emisión del gobierno de Cristina de Kirchner, debido a que no quiso convalidar tasas consideradas «excesivamente altas. Finalmente, consiguió $ 827 millones a una tasa variable de 13,3% en pesos.

El «spread» o sobre BADLAR (plazo fijo mayorista) fue de 480 puntos básicos, o 4,80% anual, lo que arroja el mencionado 13,3%. Desde la Secretaría de Finanzas explicaron que «no está contemplado salir a tomar una cobertura para fijar el valor de la tasa». Pero si efectivamente buscaran transformar el nuevo título a tasa fija, el rendimiento estaría casi en torno a 16% anual.

Al estar el título atado a lo que ocurra con la BADLAR, cuando la tasa que pagan los bancos por plazos fijos aumente, también crecerá el costo del financiamiento tomado por el gobierno. Se estima que la actual BADLAR se encuentra casi en un piso (8,50% anual) y que tiene mucho más para subir que para bajar.

Se trató de la emisión más cara desde que la Argentina volvió a los mercados desde que reestructuró la deuda, a mediados de 2005. Sin embargo, el secretario de Finanzas, Hugo Secondini, se mostró conforme con el resultado: «Demostramos que podemos acceder a financiamiento sin mayores inconvenientes, sin necesidad de convalidar ofertas por tasas excesivas». Y aclaró que si el mercado acompaña «haremos nuevas emisiones porque queremos que el nuevo título tenga liquidez».

El nuevo BONAR 2013 tiene cinco años de plazo, paga intereses semestralmente y la totalidad del capital al final. La emisión fue adquirida prácticamente en su totalidad por AFJP y compañías de seguros, que son las entidades con posiciones más cómodas de liquidez y, por lo tanto, las que están dispuestas a invertir a mediano plazo.

Fue fundamental, además, el rol de las entidades públicas. En el tramo no competitivo (es decir que toma la tasa estipulada en el proceso) los $ 110 millones asignados fueron para el Banco Nación, seguramente a cuenta de Nación AFJP y la compañía de seguros del grupo. De no haber existido esta propuesta, es probable que la tasa hubiera sido aún mayor. Además, el gobierno se había comprometido a tomar como mínimo $ 750 millones. En Economía enfatizaron que llegaron «algunas órdenes del exterior», pero no fueron aceptadas porque pedían elevadas tasas de interés. Hubo propuestas que llegaron a pedir hasta 8% anual por encima de la BADLAR.

Economía recibió ofertas por un total de $ 1.827,8 millones, pero aceptó menos de la mitad para no convalidar tasas altas. El valor nominal colocado llegó a $ 867,2 millones, pero como se colocó por debajo de la par (a 95,4%), el monto realmente recaudado llegó a $ 827 millones.

Aunque no fue aclarado, los recursos de Tesorería seguramente se aplicarán a cancelar intereses de la deuda. Como marzo tuvo un menor aumento de la recaudación por el paro agrícola, la rebaja del superávit fiscal llevó al gobierno a apurar la salida al mercado. No eran claramente las condiciones ideales, considerando que los títulos en pesos habían resultado muy castigados ante el impacto que generó entre los inversores la crisis del campo.

Fue la primera vez que Economía optó por el ajuste por BADLAR para financiarse en pesos, un mecanismo de indexación de capital utilizado desde hace varios años por el Central. La elección se debió a que cayó totalmente en descrédito la utilización del CER, ante la abierta manipulación del índice de precios minorista por parte del INDEC.

Dejá tu comentario

Te puede interesar