Adriana Nechevenko de Schuster fue citada este miércoles por el fiscal Gerardo Pollicita para explicar la certificación de dos inmuebles vinculados al jefe de Gabinete que no figuran en su declaración jurada.
Declaró ante la Justicia la escribana que intervino en las operaciones inmobiliarias de Manuel Adorni.
Captura de TV
La causa que investiga al jefe de Gabinete,Manuel Adorni, por presunto enriquecimiento ilícito tuvo este miércoles un nuevo capítulo con la declaración testimonial de la escribana Adriana Mónica Nechevenko de Schuster ante el fiscal federal Gerardo Pollicita. La profesional, que intervino en la certificación de distintas escrituras vinculadas al funcionario, aseguró que las operaciones en las que participó fueron “normales”, aunque evitó dar precisiones sobre el origen del dinero utilizado y sostuvo que esa explicación debe darla el propio Adorni.
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La declaración de la escribana aportó un dato central para la pesquisa sobre el departamento de Caballito, donde actualmente vive el funcionario. Según explicó ante la Justicia, la operación se cerró con un anticipo en efectivo de u$s30.000 y un saldo de u$s200.000 a pagar hasta noviembre de 2026, sin intereses. Las ex propietarias del inmueble, Claudia Sbabo y Beatriz Viegas, habrían aceptado ese esquema de financiamiento, ahora bajo análisis judicial.
Al salir de los tribunales de Comodoro Py, Nechevenko buscó despegarse de las sospechas y aclaró que “no hubo ningún préstamo de dinero” a Adorni. Según su versión, lo que existió fueron “compraventas con hipotecas por saldo de precio”. Sin embargo, cuando fue consultada por la procedencia de los fondos, evitó avanzar y remarcó: “hay que preguntarle a Adorni de dónde sacó el dinero”.
La investigación judicial pone el foco sobre ese departamento ubicado en la calle Miró, en Caballito, y sobre una propiedad en el country Indio Cuá, en Exaltación de la Cruz, ambos inmuebles que no figurarían en la declaración jurada del funcionario. En particular, la Justicia busca esclarecer no solo el esquema de pago del departamento porteño, sino también si ese tipo de financiación resulta compatible con los ingresos declarados por el jefe de Gabinete.
La escribana también dio detalles sobre otra de las operaciones inmobiliarias que quedaron bajo la lupa: la de un departamento en la calle Asamblea, en Parque Chacabuco. De acuerdo con su testimonio, en ese caso Adorni accedió a un financiamiento de US$ 100.000 por parte de Graciela Isabel Molina y Victoria María José Cancio.
Siempre según la escribana, la devolución fue pactada en 24 cuotas y con un interés del 11%, una operatoria que la fiscalía también analiza para reconstruir la evolución patrimonial del funcionario.
Esa maniobra es observada de cerca porque coincide en el tiempo con la compra de la casa de Indio Cuá, realizada junto a su esposa. En Comodoro Py buscan determinar cuánto dinero tenían comprometido mensualmente Adorni y su entorno familiar con sus acreedoras, y si ese nivel de obligaciones podía sostenerse con los ingresos informados oficialmente.
MANUEL ADORNI
Presidencia
Además, otra línea de la pesquisa apunta a las visitas que la escribana realizó a la Casa Rosada. Según registros oficiales incorporados al expediente, ingresó al menos siete veces entre julio de 2024 y enero de 2026, movimientos que ahora también quedaron bajo análisis de la fiscalía.
La fiscalía profundiza la investigación y cita a las presuntas prestamistas
La Justicia avanzó sobre una de las líneas centrales de la investigación patrimonial que involucra a Manuel Adorni y citó a declarar a las cuatro mujeres que habrían financiado en dólares dos operaciones inmobiliarias en el barrio porteño de Caballito. La medida fue dispuesta por el fiscal federal Gerardo Pollicita, que busca reconstruir el origen de los fondos utilizados en la compra de los inmuebles y verificar la consistencia de los préstamos privados asentados en las escrituras.
Según surge del expediente, Claudia Sbabo y Beatriz Viegas aparecen vinculadas a la adquisición del departamento de la calle Miró, donde actualmente reside el jefe de Gabinete. En paralelo, también fueron convocadas Graciela Isabel Molina y Victoria María José Cancio, quienes figuran en otra operación sobre una propiedad ubicada en la calle Asamblea, también en Caballito. La fiscalía puso la lupa sobre estas hipotecas privadas por el volumen de los montos y por la modalidad de financiamiento, poco habitual para este tipo de transacciones.
La investigación busca determinar si esos préstamos resultan compatibles con el patrimonio declarado por el funcionario y si existió respaldo documental y financiero suficiente para justificar las operaciones. En Comodoro Py no solo observan el recorrido del dinero, sino también la simultaneidad de varias compras e hipotecas registradas en un corto período, un dato que volvió a colocar bajo sospecha la evolución patrimonial de Adorni.
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