Denuncian que privilegian a activistas con créditos

Política

Cooperativas asociadas a grupos de activistas piqueteros ya escrituraron en lo que va del año tres terrenos en los barrios de Constitución, Parque Patricios y Parque Avellaneda. Se espera la próxima instalación en multiviviendas que se construirán con créditos de hasta 30 años de plazo, con tasas anuales irrisorias -de 0% a 4%- y facilidades que soportará -al igual que ocurrió con la compra de los lotes-el Gobierno porteño.

Lo lograron bajo amparo de las leyes porteñas 341/00 y 964/ 03, que sostienen al llamado Plan Autogestivo de Vivienda (PAV).

A través del PAV, el Instituto de la Vivienda de la Ciudad de Buenos Aires está gestionando cientos de operatorias, de las cuales 67 benefician a cooperativas, asociaciones civiles y mutuales.

Aunque no todas, al menos un tercio de estas agrupaciones estarían vinculadas con piqueteros.
En torno a ellos y a la modalidad con que se escrituraron los primeros 3 terrenos, fueron asentadas ya varias denuncias en la Legislatura de la Ciudad.

De acuerdo con la asociación Vecinos Autoconvocados y Entidades Vecinales No Gubernamentales, entre los beneficiarios aparece un importante número de personas cuya identidad se repite y hasta menores de edad. La entidad indicó, además, que estas cooperativas prevén comprar, a través del PAV, terrenos en La Boca, San Telmo, Villa Crespo, Barracas y Floresta, y que 94% de las operatorias están localizadas en el sur de la Capital Federal.

• Beneficiarios

En diálogo con este diario, el arquitecto Emilio Raposo Varela, presidente de la Asociación Vecinal de Constitución, aseguró que sólo al Polo Obrero (Néstor Pitrola) estarían emparentadas 18 operatorias; y unas tantas más, fuertemente vinculadas con el Movimiento Territorial de Liberación (MTL), el Movimiento Teresa Rodríguez (MTR), la Federación Tierra y Vivienda (FTV) y el Movimiento de Ocupantes e Inquilinos (MOI). Pitrola estuvo designado como asesor del ex diputado porteño Jorge Altamira hasta que éste terminó su mandato, el 10 de diciembre pasado.

Los vecinos destacaron que las operatorias con cooperativas del PAV se pueden dividir en dos tipos: grandes, que contemplarían la construcción de edificios de 30 a 400 departamentos; y chicas, con menos de 30 unidades habitacionales
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Según los vecinos, serían los emprendimientos del primer tipo los asociados a grupos piqueteros. También indicaron que existe una denuncia de Patricia Bullrich donde se resaltaría que los planes serían entregados en general a
cooperativas integradas por punteros políticos, y que con esa metodología se entregaría a una persona o a un grupo el poder decidir quiénes van a obtener la vivienda, lo que se consigue a través de dinero, favores sexuales o droga, aseguran.

Un vocero del Instituto de la Vivienda porteño indicó a este diario que las operatorias no benefician
sólo a piqueteros y que existen cooperativas que aún no escrituraron terrenos pero que están en el PAV, como la Asociación Cívico Policial. «No existen beneficiarios que sean menores de edad», aseguró, aunque admitió que muchos tienen DNI de extranjeros pero demuestran residenciade, como mínimo, 2 años en Capital Federal. Para acceder al crédito de emergencia habitacional que le permite al beneficiario obtener $ 42 mil para la adquisición de un departamento en los edificios por construir, el interesado debe cumplir con una serie de requisitos, entre ellos, declaración jurada de bienes, documento de identidad y residencia mínima de 2 años en la Capital Federal. La mayoría de las declaraciones juradas se habrían escrito a mano sobre una hoja de cuaderno sin datos constatables y muchos de los solicitantes eran extranjeros o emigrantes del conurbano que pidieron actualizar sus DNI y fijaron residencia en los galpones o terrenos que ocuparán -que todavía no están construidos-o directamente en hoteles cuya estadía fue o es aún subsidiada por el Gobierno porteño.

«Una preocupación es que muchos de los beneficiarios no trabajan y son sostenidos con los planes Jefas y Jefes de Hogar. Este plan no viene acompañado de una estrategia de capacitación o empleo. De esta forma se generan circuitos de beneficio cerrado, ya que los créditos deberían tener determinado retorno para que otro pueda integrar el plan»,
dijo Raposo Varela.

Las operatorias del PAV no se encuentran enmarcadas en el plan de urbanización de villas. La queja vecinal (repetida en los barrios donde se llevan a cabo los proyectos) se concentra entonces en torno a la pregunta de por qué
«se eligen» los beneficiarios, privilegiando a cooperativas por sobre carenciados lugareños o los mismos vecinos.

El principal temor que ocupa a los vecinos es que con la llegada de los piqueteros sus propiedades se devalúen, tal como ocurrió en las primeras cinco manzanas de la avenida Mitre, en Avellaneda, tras los casi diarios cortes del Puente Pueyrredón
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Además, no hubo consultas ni estudios de impacto ambiental, dicen. En algunos casos, como en el del barrio Parque Avellaneda, se construirán gigantescos edificios en medio de casas de poca altura y muy baja densidad poblacional por metro cuadrado.

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