Aunque moderó mucho sus ataques, ayer no logró el mismo éxito en todos los temas que ejecutó. La mención a la Corte Suprema no levantó aplausos, sí la crítica sin mencionarlo a Ricardo López Murphy. Por descuido.
Se cuidó el Presidente de despejar el escenario de presencias que podían distraer al público del propósito del acto, algo así como la fundación del kirchnerismo como línea.
Primero, la traductora para sordomudos, una iniciativa altruista y que busca no discriminar a discapacitados. Pero el director de escena la ubicó muy junto a él y en las pantallas de TV (TN y «Canal 7») protagonizó un dúo de gesticulaciones y movimientos corporales que se ganó un lugar en el libro de oro de los bloopers televisivos.
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