El Gobierno adjudica las cifras récord en vuelos en 2025 a su política de "cielos abiertos" y desregulación de numerosos servicios. Hasta el momento, la actividad se centra en Intercargo mientras se espera una venta accionaria con límite en marzo.
El 2025 cerró cifras récord en vuelos dentro del país y un eje de ese cambio fue el negocio de servicios de rampa, esencial para la operación diaria de los aeropuertos.
LaAdministración Nacional de Aviación Civil (ANAC) indicó que más de 50,6 millones de pasajeros viajaron por los aeropuertos del país en 2025, el mayor nivel de la historia, con un crecimiento del 9% respecto del máximo previo, alcanzado en 2023, y un salto del 12% en el año.
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Desde la gestión de Milei aseguran que el crecimiento del tráfico aéreo respondió en parte a la política de cielos abiertos impulsada por el Gobierno, que promovió el ingreso de nuevas aerolíneas en un mercado históricamente regulado. Ese proceso comenzó a mediados de 2024, con la modificación del Código Aeronáutico y el inicio de la desregulación del sector aerocomercial.
Ya habilitaron habilitaron 11 empresas para ofrecer servicios de rampa
Uno de los ejes centrales de la política desregulatoria del Gobierno fue el negocio de servicios de rampa, esencial para la operación diaria de los aeropuertos y que incluye la asistencia en tierra, despegue y aterrizaje, además de la colocación de escaleras para el embarque y desembarque, carga y descarga de equipaje, entre otras funciones.
Hasta el momento, la mayor parte de la actividad permanece concentrada en Intercargo -empresa estatal bajo la órbita del Ministerio de Economía - que presta servicios a la mayoría de las aerolíneas comerciales en el país. Su predominio destaca en Aeroparque, donde incluso las compañías con sistemas de autoprestación dependen en gran parte de su estructura.
La desregulación del servicio de rampa formó parte del plan oficial para introducir competencia mientras se definía el futuro de la empresa estatal. En marzo de 2025, el Poder Ejecutivo autorizó la venta del 100% de las acciones de Intercargo mediante licitación pública nacional e internacional, en línea con la decisión de reducir la presencia estatal en empresas operativas.
Aeropuertos
La desregulación del servicio de rampa formó parte del plan oficial para introducir competencia con Intercargo.
Entre 2020 y 2023, la firma recibió asistencia financiera por $6.700 millones para sostener sus operaciones y mantener los estándares de calidad y seguridad. A comienzos de 2024, estos aportes se suspendieron como parte de la reducción del déficit fiscal.
El objetivo inicial era concretar la privatización antes de finalizar 2025, aunque el proceso avanzó con menor celeridad. Voces del sector indicaron que el ministro de Economía, Luis Caputo, estimaba vender la compañía por u$s30 millones pero aún no se concretó.
En julio de 2025, el Gobierno informó que la Agencia de Transformación de Empresas Públicas se encargaría de coordinar el cronograma de privatización, con un plazo de ocho meses y la tasación de las acciones a cargo de una entidad bancaria del sector público. Este calendario establece marzo de 2026 como límite temporal para definir la transferencia de la empresa.
Apertura y límites operativos
A la vez, el Ejecutivo habilitó a otras empresas a prestar servicios de asistencia en tierra para eliminar la exclusividad de Intercargo. La normativa permite que cada aerolínea elija a su proveedor de rampa o recurra a la autoprestación. Las 11 compañías autorizadas para ofrecer servicios de rampa son:
American Jet;
Global Protection Service;
Fly Seg;
Air Class Cargo;
Handyway Cargo;
Escalum Investment;
MNZS;
Jet Handling FBO;
Swissport Argentina;
Acciona Servicios Argentina;
Crossracer Ramp;
Mientras Swissport y MNZS ya operaban en el país, se registran experiencias en el caso de Jet Handling FBO y Global Protection Service, vinculadas a vuelos privados o de carga. El resto aún no presta servicios efectivos y la barrera, según fuentes del sector, no es regulatoria sino económica, por la exigencia de grandes inversiones en maquinaria y equipamiento, con plazos de recuperación extensos y márgenes acotados.
El esquema vigente exige que cada aeropuerto realice estudios de factibilidad antes de admitir nuevos operadores y en terminales de alta demanda, como Aeroparque este análisis contribuye a retrasar la llegada de nuevos competidores.
En este contexto, mientras Intercargo permanece bajo control estatal y la privatización sigue pendiente, el mercado de servicios de rampa avanza hacia una apertura formal que, hasta ahora, no generó cambios sustanciales en la operatoria diaria.
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