Desregulación que quiere Macri depende ahora de Alberto Fernández
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Alberto Fernández, Mauricio Macri y Elisa Carrió.
Esta vez lo seguro es que el enfrentamiento se dará centralmente en los tribunales. Macri, a través del procurador Pablo Tonelli rechazará el fallo que suspendió el primer decreto considerándolo anticonstitucional, entre otros conceptos.
Los sindicalistas, en cambio, recurrirán mañana el segundo decreto que estará publicado hoy y, consecuentemente la ley que sancionó el macrismo con la ayuda de los votos de la Coalición Cívica de Elisa Carrió.
Al mismo tiempo, los gremialistas acudieron el viernes a la Superintendencia de Salud (SS), que es el organismo nacional que regula los temas de las obras sociales. Es que en el DNU, Macri había estipulado que el interventor debe hacer cumplir la ley porteña 472 que en su artículo 37 impone que la ObSBA debe sumarse al Sistema Integrado de Salud y permitir que sus afiliados opten por otro servicio.
Sobre eso, los gremialistas consultaron al titular de la SS, es el kirchnerista Héctor Capacciolli.
Los consejos fueron varios. En principio el funcionario les repitió que la obra social municipal es «como una obra provincial» y que por lo tanto no está adherida al Sistema Integrado.
«Hagan una obra social sindical», les dijo Capacciolli en referencia a que ese sistema nacional admite a las prestadoras sindicales, mientras que la ObSBA es el ex Instituto Municipal (IMOS) y está conformada por un directorio mixto: en partes iguales la comandan el sindicato y funcionarios del Gobierno porteño.
Lo cierto es que Capacciolli terminó abultando la letra que utilizará hoy los abogados Horacio Ferro y Andrés Gil Domínguez para rechazar el nuevo decreto de intervención. En definitiva, es la SS la que tiene la última palabra, la que decide si la ObSBA califica para recibir nuevos afiliados ya que la desregulación no sólo permite que se vayan los que están.
El secretario general adjunto del sindicato municipal (Sutecba),Patricio Datarmini, confirmó ayer la presentación del recurso. Dijo «a mí no me entran más balas, así que estoy dispuesto a pelear hasta las últimas consecuencias» y que «la obra social no tiene déficit, no tiene deuda con sus proveedores y no tiene préstamos bancarios».
«No hay más decreto de necesidad y urgencia. Ahora hay una ley de la Legislatura con una acción del jefe de Gobierno. No tiene ninguna justificación que los dirigentes de la obra social sigan quedando allí, porque el amparo ya no tiene sentido», dijo la vicejefa de Macri, Gabriela Michetti.




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