El diputado justicialista José María Díaz Bancalari afirmó que el contagio de las dificultades financieras de la Argentina "no se va a poder evitar en Brasil y en Uruguay", por más que los organismos internacionales "quieran poner un cordón sanitario".
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En este sentido, en declaraciones radiales efectuadas esta mañana, el legislador planteó que "nadie se quiere hacer cargo" en los organismos de créditos multilaterales del desenlace de las políticas económicas aplicadas en la última década en el país y en la región.
Para el legislador, hay quienes "piensan geoestratégicamente que a nadie le conviene aquí y en el mundo que se plantee un conflicto en la región que no ha podido evitar todas las barreras sanitarias que quisieron poner para que no hubiera contagio".
"En Brasil, en Uruguay no se van a poder evitar (las consecuencias) por más que quieran poner cordón sanitario", expresó el diputado del PJ bonaerense al referirse a las distintas posturas que presentan los dirigentes del Fondo Monetario Internacional sobre la crisis argentina. Para Díaz Bancalari, la dificultad "en algunos ámbitos internacionales es ver cómo eluden la responsabilidad de las cosas que hoy ocurren y que ellos critican".
"Si bien ha habido mucha responsabilidad propia también hubo cuestiones impuestas, monitoreadas y elogiadas por los organismos internacionales que ahora nos miran con sorpresa", aseguró Díaz Bancalari al hacer mención a las negociaciones que la Nación lleva adelante con el FMI en busca de una ayuda financiera.
Al ser consultado sobre las posibilidades de un eventual adelantamiento de las elecciones generales, Díaz Bancalari llamó a "volver a la saludable práctica de la discusión de las ideas no de los hombres, ni de las mecánicas electoralistas mezquinas".
"La sociedad hoy no reclama un salvador providencial, quiere ver con gran madurez quién formula un proyecto de nación alternativo, superador y esperanzador", afirmó.
Al rechazar el acortamiento de los plazos electorales legalmente dispuestos, que prevén la realización de los comicios presidenciales en septiembre del 2003, el legislador destacó que "la Constitución y la ley no es un capricho sino una cuestión elemental de transparencia y regularidad".
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