7 de diciembre 2025 - 00:00

Diego Guelar, exembajador: "La Argentina tiene que consolidar el rumbo de la inversión extranjera"

El exembajador analizó la situación del país en medio de la disputa comercial entre EEUU y China. "No se encuentra en el medio”, aseguró. También ponderó la importancia del acuerdo Mercosur- Unión Europea.

Diego Guelar, embajador argentino en China
Diego Guelar, embajador argentino en China

El viernes se llevó a cabo en el Hotel Konke de Mar del Plata una charla de análisis económico y geopolítico organizada por el empresario Esteban Poloni, CEO de Residenz Gruppe; la empresaria de medios Natalia Álvarez y el analista financiero Ezequiel Vega. El encuentro reunió a empresarios y referentes del sector productivo local para abordar los desafíos y oportunidades que enfrenta la Argentina en el actual contexto internacional.

Uno de los principales expositores fue Diego Guelar, exembajador de la Argentina en Estados Unidos, China, Brasil y la Unión Europea, quien compartió una visión estratégica sobre el posicionamiento del país en el escenario global. Durante su intervención, Guelar destacó que Argentina no se encuentra “en el medio” de la disputa entre China y Estados Unidos, sino que es parte integral de Occidente, con una alineación estructural y no circunstancial.

Sin embargo, subrayó que China constituye un socio complementario fundamental para el desarrollo argentino. Además, resaltó que el inminente Acuerdo de Libre Comercio entre el Mercosur y la Unión Europea coloca a la región en una posición privilegiada frente a los tres mercados más relevantes del mundo: Estados Unidos, la Unión Europea y China.

El exdiplomático también remarcó que el mundo transita una etapa de transición histórica entre el ciclo iniciado en 1945 y la nueva agenda del siglo XXI, definida por transformaciones tecnológicas y productivas de gran escala. En ese marco, señaló que Argentina cuenta con ventajas competitivas muy claras en sectores como los agro-negocios, la energía y los minerales críticos, pilares esenciales para insertarse en la economía global del futuro.

Asimismo, Guelar enfatizó la importancia estratégica del Mercosur ampliado junto a Chile, al que definió como nuestra Casa Común”. Destacó que, integrados, estos países representan 20 millones de kilómetros cuadrados, más de 300 millones de habitantes y la sexta economía mundial, lo que abre una enorme oportunidad para competir con mayor eficiencia si se fortalecen los procesos de integración regional.

Finalmente, analizó el papel creciente del Asia-Pacífico como principal eje comercial global, señalando que la región será determinante para la demanda de alimentos, energía y minerales en las próximas décadas. En este sentido, llamó a articular esfuerzos con los socios americanos y europeos para atraer inversiones que permitan aprovechar plenamente los recursos naturales argentinos y responder a una sobredemanda internacional ya visible y en expansión.

El evento concluyó con un espacio de intercambio entre los asistentes, consolidando a Mar del Plata como un punto de encuentro para el debate estratégico sobre el futuro económico del país.

Participó el viceministro de Economía de la Nación, Gabriel Rubinstein, quien brindó una serie de definiciones centrales sobre la situación macroeconómica del país, los desafíos estructurales pendientes y las condiciones necesarias para consolidar la estabilidad de largo plazo.

Rubinstein destacó que “en materia macroeconómica, lo más valioso que hizo el gobierno fue el ajuste fiscal inicial del 5% del PBI”, al que calificó como un hito que debe transformarse en política de Estado. En este sentido, remarcó que “ese esfuerzo requiere institucionalizarse vía el Congreso para garantizar que el superávit fiscal robusto se mantenga a lo largo de los próximos años”.

Sin embargo, advirtió que el frente cambiario continúa siendo una de las principales fragilidades del programa económico. “Las reservas netas de Argentina, según el FMI, son de 16.000 millones de dólares negativas, lo que nos hace sumamente vulnerables. Si no hubiéramos recibido el apoyo del Tesoro norteamericano, la crisis hubiera sido inmanejable. El gobierno no tiene reservas propias; y cuando las tiene, son encajes”, explicó. A su vez, sostuvo que el Poder Ejecutivo “se resiste a dar una solución contundente en el tema cambiario”.

Rubinstein también analizó el impacto político sobre el rumbo económico y recordó que el oficialismo “quiso manejarse sin capital político en 2025 y recibió duras derrotas en el Congreso”. Respecto del paquete de reformas, señaló que tanto la tributaria como la laboral deben entenderse como procesos permanentes y de largo aliento. “La reforma tributaria es parte de la estructura argentina para volverla más competitiva. Sturzenegger viene haciendo un trabajo importante, con temas más o menos relevantes, pero es un camino infinito que debe recorrerse de manera constante, porque existe la tendencia histórica de generar ‘kioscos’ de corruptela”.

En cuanto a la reforma laboral, Rubinstein hizo hincapié en el rol judicial: “Hay que tener en cuenta el accionar de la justicia, que se ampara en el artículo 14 bis. Es un tema complejo que requiere una sentencia de la Corte Suprema que reinterprete los derechos para evitar abusos que terminen llevando a las PyMEs a enfrentar juicios desmedidos que incluso puedan llevarlas a la quiebra”.

En el plano impositivo, sostuvo que aun con un avance en la eliminación de Ingresos Brutos, “no hay espacio para la baja fiscal; van a tener que reemplazar esos recursos con IVA provinciales u otras vías, porque no se dan las condiciones para reducir impuestos en esta etapa”. A su vez, recordó que el acuerdo con el FMI exige que el superávit primario se consolide en torno al 3% del PBI anual: “Es lo que se firmó, el 2,5%. Argentina debe ir hacia esos niveles”.

Rubinstein subrayó también la importancia del riesgo país como termómetro de estabilidad macroeconómica. “Para atraer inversiones, Argentina debe demostrar que puede haber alternancia política sin que se altere el orden macroeconómico. El gobierno no trabaja en eso; plantea un escenario de ‘o soy yo o es el caos’, pero la sociedad necesita construir una cultura política donde las alternancias no sean traumáticas”. En ese sentido, advirtió que si el oficialismo hubiese perdido las elecciones, “podía haber sido caótico”, y que un clima similar podría repetirse hacia 2027. “Esa no es una actitud responsable. Mientras no exista esa previsibilidad institucional, será difícil que el riesgo país llegue a los 300 puntos básicos, que es una zona racional para una reactivación económica”, concluyó.

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