Una de las banderas de la oposición en las elecciones del año pasado, en las que se alzaron con un triunfo sobre el kirchnerismo, fue la reforma del Consejo de la Magistratura. Hoy, a casi 12 meses de ese hecho, la discusión sigue trabada y peligra la embestida del arco no oficialista para cambiar el cuerpo.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Los bloques de la oposición tenían previsto llegar al plenario de comisiones del martes con un dictamen consensuado que asegure luego los 129 votos necesarios en el recinto de Diputados para modificar el cuerpo que designa y evalúa a los jueces.
Sin embargo, la discusión se trabó. Desde el radicalismo culpan a la centroizquierda de Fernando "Pino" Solanas. Se suponía que la UCR, el PRO, el Socialismo, el Peronismo Federal y los demás bloques minoritarios tenían acordado con Proyecto Sur el dictamen, pero a último momento las cosas cambiaron.
La centroizquierda había exigido algunos cambios que finalmente fueron acordados. Pero en las últimas horas los mismos legisladores exigieron más y el consenso se perdió. Puntualmente, lo que cuestionan que sea el presidente de la Corte Suprema quien también ocupe la titularidad del Consejo, tal como lo estipula el proyecto de la oposición. En ese punto concuerdan con el oficialismo que tampoco quiere el retorno del máximo tribunal a la Magistratura.
Si bien desde la UCR no se aventuran a calificar al cineasta de ser "funcional" al Gobierno, sí lo responsabilizan por no poder avanzar con la reforma del Consejo. Fuentes del Radicalismo explicaron a ámbito.com que es "difícil" llegar a acuerdo con la centroizquierda debido a que "cambian de postura" reiteradas veces.
El rechazo del oficialismo a la reforma pasa no sólo por una cuestión de desacuerdo con la medida. Incluso algunos están a favor, aunque chocan con una realidad ineludible: la orden de la Casa Rosada de no dejar avanzar los cambios.
Dejá tu comentario