Gobierno activa plan económico: Diputados sancionó Presupuesto y aprobaba impuesto a la riqueza

Política

La ley de gastos 2021 volvió en segunda revisión a la Cámara baja desde el Senado por un insólito olvido en el texto original, e incluso la Cámara alta tuvo que enviar nueva de fe de erratas. Cruces kirchnerismo-macrismo por el denominado "aporte solidario". También se debaten de madrugada los cambios a la ley de manejo del fuego para prohibir la venta de terrenos incendiados en plazos que van de 30 a 60 años.

En una maratónica sesión que se extendía, como mínimo, hasta entrada la madrugada de hoy, la Cámara de Diputados logró sancionar el Presupuesto 2021, primer plan económico real del Gobierno kirchnerista. Durante el encuentro en el recinto hubo varios cruces y una disputa por el regreso del presidente del cuerpo, Sergio Massa, tras hisopados entre varios funcionarios nacionales y extranjeros de la delegación del Fondo Monetario Internacional (FMI).

La ley de gastos para el año próximo volvió desde el Senado en segunda revisión por un insólito olvido en el texto original con respecto a planillas de obra pública. No obstante, la Cámara alta también se equivocó sobre un artículo -de no creer- y tuvo que enviar su propia fe de erratas. Ayer, Diputados logró sancionar el proyecto con 139 votos afirmativos, 20 rechazos y 83 abstenciones.

En resumen, el Presupuesto 2021 contempla una inflación del 29%, dólar promedio de $102,4, déficit fiscal de 4,5% del Producto Bruto Interno (PBI), y una emisión prevista de más del 50% para “paliar” la falta de recursos. La iniciativa no prevé gastos por la pandemia -excepto vacunas-, y el Ejecutivo tampoco contempló en sus números las reformas tributaria y jubilatoria. Los “retoques” para conseguir los votos necesarios -con obra pública para provincias- sumaron $244.229 millones.

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Debate. Luciano Laspina y Cecilia Moreau en el debate que comenzó ayer en Diputados sobre el impuesto extraordinario a los ricos. El tratamiento anticipaba discursos durante la madrugada. 

Debate. Luciano Laspina y Cecilia Moreau en el debate que comenzó ayer en Diputados sobre el impuesto extraordinario a los ricos. El tratamiento anticipaba discursos durante la madrugada.

Batalla de fondo

La sesión tenía, al cierre de esta edición, una guerra entre oficialismo, aliados y la oposición: el impuesto a los “ricos” que empujan Máximo Kirchner junto a Carlos Heller, y que denominan “aporte solidario”. El oficialismo se mostraba confiado sobre los votos que necesitaba la iniciativa.

El proyecto establece que las personas físicas con patrimonios superiores a $200 millones de pesos paguen, por única vez, un tributo que tendrá una tasa progresiva del 2 al 3,5%. La recaudación se destinará, en distintos porcentajes, a equipamiento e insumos para la emergencia sanitaria, pymes, barrios populares, Plan Progresar y exploración de gas.

La ley también fija que por el total de bienes en el exterior se tributará un recargo del 50% sobre la alícuota, aunque si la persona trae el 30% de sus tenencias financieras que tienen declaradas fuera del país, dicho diferencial se eliminará. De esa manera, el oficialismo blindaba los votos de aliados para aprobar el texto, pese a rumores sobre eventuales modificaciones que sumaron, en las últimas 48 horas, mayor tensión y presión sobre el tema.

“Hace meses que escuchamos sobre una supuestamente asfixiante presión tributaria, soslayando el hecho de que no estamos debatiendo un impuesto sino un aporte, por única vez, un aporte extraordinario, en una circunstancia que, probablemente, sea la más extraordinaria que le haya tocado vivir, por lo menos, a mi generación”, señaló la titular de la comisión de Finanzas de Diputados, la oficialista Fernanda Vallejos.

Por otra parte, la legisladora explicó que “la presión tributaria en la Argentina, se ubica cerca de diez puntos por debajo de los niveles que existen en los países de la OCDE y cerca de 15 puntos por debajo de los europeos”, y agregó: ““Hemos escuchado, y este tal vez sea el argumento más difundido, que esta iniciativa atenta contra las inversiones, soslayando que el aporte no recae sobre el patrimonio de las empresas, sino sobre las fortunas personales acumuladas por las menos de 9.300 personas humanas más ricas de la Argentina, en función de sus patrimonios declarados”.

Desde el macrismo respondieron, entre otros, Javier Campos (Coalición Cívica). “Este es un pésimo impuesto porque va a alejar todo atisbo de inversión en la Argentina. Esto que proponen es una salvajada tributaria. Si tenemos experiencia internacional que lo desaconseja, si tenemos a gente del propio bloque oficialista que dice que es un impuesto antiproducción, si sabemos que esto va a ser malo para la inversión y el empleo, ¿por qué el Frente de Todos impulsa este impuesto?”, manifestó.

Campos también dijo que “por primera vez, una parte sustancial de la política va a votar en contra de un impuesto por su nefasto efecto a mediano plazo”, y finalizó: “Si se aprueba esta ley va a ser una fenomenal creadora de pobreza y puede convertirse en un cementerio de empresas pymes y empleo”. Al rechazo de “lilitos”, radicales y macristas se sumó la lavagnista Graciela Camaño, a-unque otros integrantes del interbloque de Eduardo Bucca acompañarán al kirchnerismo.

Durante la madrugada también se discutiría otra iniciativa de la agenda de Máximo Kirchner, que modifica la ley de manejo del fuego para prohibir la venta de terrenos incendiados en plazos que van de 30 a 60 años.

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