Docentes porteños ratificaron el paro y se sumaron trabajadores de la salud
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El cierre de las cien horas de vigilia en la carpa docente se realizó con fuertes críticas de los dirigentes sindicales hacia las politicas educativas y de salud del gobierno de Mauricio Macri.
Eduardo López, secretario general de UTE, dijo que durante las cien horas de vigilia no recibieron "ningún llamado del gobierno porteño para dialogar", pero destacó que "esta carpa logró que ayer se sancionara una Ley de Becas en la Legislatura, que eleva de 600 a 1200 pesos anuales" el aporte para los alumnos de escasos recursos.
López precisó que luego de las medidas de fuerza "el plan de lucha continuará con o sin paros" y llamó "a poner en la puerta de las escuelas lo que pasa adentro: si no hay maestros suplentes decir que es por la inestabilidad de los contratados, denunciar si faltan becas y la mala comida".
Manuel Gutiérrez, de ADEMYS, dijo que la carpa "le dio legitimidad al reclamo docente, porque cuando nos decían que no había plata, nosotros les demostramos que se podía y que había dinero".
"Apostamos a una ciudad integrada, no fragmentada entre ricos y pobres como pretende este gobierno, con una educación universal para todos", argumentó el dirigente.
En tanto Rodolfo Arrechea, de ATE, manifestó que la lucha de los trabajadores de la salud es para revertir "la decisión de centralizar la compra de insumos, que pone al borde del desabastecimiento a los hospitales".
"Por esta razón se pasaron muchas operaciones programadas para más adelante" dijo Arrechea y señaló que con las jubilaciones del personal en actividad no darán abasto con "las más de 9.000 prestaciones que se realizan en los consultorios externos", por lo que pidió "la renuncia del ministro de salud Jorge Lemus".




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