Mientras resurgían algunas figuras críticas del arco oficialista, como Hilda “Chiche” Duhalde que incursionó en cantidad de medios; la ciudadanía se enteraba de que el otrora mediático Fariña volvía a caer en un allanamiento de una “cueva”, y se multiplicaban las “fakes news” sobre eventuales aumentos a partir de hoy mismo.
Dudas sobre el vuelo de Cristina
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En medio apareció el tema del Teatro Colón, con las manifestaciones a favor y en contra de quien sería electo, dos días después, como próximo presidente de la República, dejando en evidencia la grieta que subsiste en la sociedad.
Pero mucho más trascendente y menos conocido era el programa de viajes oficiales de los últimos días de la Administración Fernández, que incluyen visita de Cristina Fernández a Italia hasta fin de mes, donde disertará en la Universidad de Nápoles, pero también quería ser recibida en el Vaticano por el papa Francisco. No obstante, al cierre de esta edición se mencionaba la posibilidad de cancelación.
De todos modos levantaron muchas suspicacias en las filas del oficialismo. Más aún cuando trascendió, el domingo mismo, que la vicepresidente volvía de Calafate, aunque a media tarde se “bajó” la información, lo que llevó más de uno a pensar en el probable revés de los resultados, que luego se confirmó. También lo del papa Francisco fue llamativo, ya que hace apenas 10 días había recibido al exministro de Economía, Martín Guzmán, lo que fue considerado también como un “mensaje” para sus sucesor, Sergio Massa, a quien nunca recibió en el Vaticano.



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