3 de febrero 2005 - 00:00

Duhalde y Carrió nacionalizan la polémica consulta de Ibarra

El peronismo salió ayer unánimemente a respaldar el llamado a consulta popular de Aníbal Ibarra sobre su continuidad como jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. La oposición, también en variadas vertientes, rechazó la iniciativa como un gesto oportunista y hasta irrealizable.

Eduardo Duhalde
expresó los intereses de la coalición que tiene con Néstor Kirchner, manifestada ya en la designación de Juan José Alvarez a cargo del área Seguridad del distrito. Es una señal, además, que revela cuál será la conducta formal del PJ porteño en esa convocatoria, si se llega a realizar: hará campaña a favor de que Ibarra siga en el cargo.

El gesto peronista golpea en la oposición macrista, que se alimenta de varios dirigentes identificados con el peronismo y aumenta las dificultades de ese sector para salir a hacer proselitismo contra el jefe de Gobierno. En política hay una ley no escrita que dice que es difícil construir sobre consignas negativas, pero a esto se suma que el peronismo de Duhalde-Kirchner se ve anclado, por ahora, al destino de Ibarra.

Desde la otra vereda, Elisa Carrió comenzó a dibujar la campaña por el «no voto», algo tan audaz como la convocatoria de Ibarra. ¿Logrará que el predicamento que tiene en algunos sectores desmovilice la iniciativa ibarrista? No se puede decir ahora. Lo que sí queda claro es la intención de Carrió: no quiere quedar en este debate de furgón de cola del macrismo, al advertir que hoy la oposición la encabeza Compromiso por el Cambio, más allá de la fragmentación que le ha producido esta crisis en sus filas. Llamar al no voto y anunciar que no participará de la consulta son intentos de quebrar esa polaridad y conservar su espacio en el distrito en el cual quiere ser candidata este año.

Incurrió, sin embargo, en un desliz que debilita esa pretensión:repitió la misma frase de Mauricio Macri sobre Ibarra: «Yo en su lugar hubiera renunciado». Esa expresión del jefe de Compromiso para el Cambio es lo que usó Ibarra para trasladar el debate de la pesquisa de responsabilidades en la tragedia de Cromañón a la pelea sobre la legitimidad de su cargo, terreno donde se cree con alguna chance de futuro.

Estos pronunciamientos se conocieron al mismo tiempo que la oposición legislativa en el distrito de Ibarra comenzó a andar el camino de un juicio político como fruto del primer balance de la interpelación que finalizó en la madrugada de ayer.

• Calificativos

El principal apoyo lo recibió Ibarra de Duhalde, quien calificó la idea de Ibarra como audaz, comprensible y original, algo que había adelantado el martes uno de los principales voceros del ex presidente, el jefe legislativo Eduardo Camaño.

Duhalde dijo a una radio porteña que esa convocatoria «me parece una actitud valiente, una actitud digna y la mejor forma de resolver un conflicto de estas características. Que no sea un grupo pequeño de personas, que en un año electoral siempre están influenciadas por esa circunstancia, sino la gente en general la que diga qué tiene que hacer el jefe de Gobierno. Así que me parece bien. Ahora, de lo que puede suceder después ya no puedo opinar».

El gobernador José Luis Gioja, que ayer se entrevistó con Kirchner -uno de los primeros dirigentes oficialistas en apoyar a Ibarra en este proyecto- también se expresó a favor del jefe de Gobierno porteño. «Es una actitud acertada y valiente», calificó.

Comparto lo que expresa Ibarra y el gran juzgador es el pueblo y es a quien nos debemos. Su actitud está demostrando que no tiene otro interés que no sea el de gobernar bien y hacer caso a lo que los ciudadanos quieren. Este tema se resuelve de esa forma y es de valientes»,
sostuvo.

La oposición expresó el rechazo en dos vertientes. Una es la de la UCR, un partido que tiene sectores muy cercanos al oficialismo, pero que aprovecha esta crisis de Ibarra para ensayar alguna distancia. El titular de la convención nacional de la UCR,
Adolfo Stubrin, consideró que existen otras vías institucionales para evaluar el rol que tuvo Ibarra en la tragedia de Cromañón, más allá del llamado a un referendo.

«Para
la UCR hay otras vías antes de la consulta popular», aseguró Stubrin a radio «Del Plata» y remarcó que esto es así porque Ibarra « reconoce responsabilidades».

Ante ello «se abre todo un espectro de medidas institucionales. El pronunciamiento popular es una posibilidad, pero hay otras medidas institucionales», evaluó sin revelar qué se le ocurre como otra alternativa.

Más dura estuvo
Carrió, quien advirtió que «la sociedad quiere verdad, justicia y condena, y no una pelea electoral entre (Aníbal) Ibarra y (Mauricio) Macri». La ex diputada y jefa espiritual del ARI (como Duhalde maneja un partido sin arriesgarse a ejercer dignidades formales) dijo que se debe «dejar actuar a la Justicia, por lo menos dos o tres meses, para determinar las responsabilidades penales» derivadas de la tragedia de República de Cromañón.

Consideró también que no se trata de «una
cuestión electoral». En declaraciones radiales, explicó su oposición al plebiscito preguntando qué pasaría si se realiza y se ratifica en el cargo a Ibarra, pero «días después la jueza dice que tiene responsabilidad penal por homicidio culposo, ¿qué vamos a decir, qué Ibarra se quede?». «Si hay una responsabilidad legal, la cuestión política está jugada», aseveró la ex diputada nacional.

Carrió
aclaró que no pretende «esperar un año», pero indicó que «una instrucción judicial puede durar dos o tres meses». Carrió criticó tanto a Ibarra como a la oposición macrista por la forma en que se manejan en relación con este tema, y afirmó que «no es ético sacar una ventaja política de este hecho».

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