Duro cruce de cancilleres

Política

La Argentina hizo todo lo posible para que el conflicto por las papeleras no sea tema de discusión en la cumbre del Mercosur. No pudo ser. Uruguay logró introducirlo en la reunión de cancilleres y provocó un duro contrapunto entre Jorge Taiana y Reinaldo Gargano. El primero dijo que Uruguay no quiso negociar y el segundo criticó los cortes de Gualeguaychú. El resto de Sudamérica mira con pena el conflicto.

Rio de Janeiro (enviado especial) - La Argentina y Uruguay volvieron a cruzarse fuerte en la apertura de la cumbre del Mercosur que comenzó en esta ciudad ayer a las 10.30 hora local, con una reunión de los cancilleres del bloque. La ofensiva la inició el uruguayo Reinaldo Gargano, quien esta vez no sólo se quejó de los cortes de ruta en Entre Ríos, sino también de las demoras que los camiones con mercaderías procedentes de su país sufren en las aduanas brasileras; y acusó a la Argentina de no respetar los fallos de tribunales internacionales ni el Tratado de Asunción -que dio origen al Mercosur-.

El ministro de Relaciones Exteriores de Uruguay insistió con darle al diferendo un carácter multilateral, y dijo que los cortes tolerados por el gobierno argentino afectan también el comercio chileno y brasilero.

Tras la breve intervención del funcionario, Jorge Taiana disparó una contundente respuesta: «Lamento tener que referirme a una controversia bilateral generada por una violación de Montevideo al Tratado del Río Uruguay. Nuestro país es más respetuoso del Tratado de Asunción -que dio nacimiento al Mercosur- que Uruguay de los tratados bilaterales». Y para demostrar que la Argentina respeta los laudos del Tribunal Arbitral del Mercosur, Taiana mencionó el caso del fallo favorable al gobierno de Tabaré Vázquez sobre la prohibición argentina de importar neumáticos remodelados.

  • Queja

    Pese a la demora del Congreso, el canciller argentino explicó que se está trabajando en la modificación o derogación de la Ley 25.626 (promulgada el 8 de agosto de 2002), que estableció la prohibición de importación de ese tipo de neumáticos refaccionados.

    Taiana también se quejó de la falta de predisposición al diálogo del gobierno uruguayo. El cruce, aunque picante, duró apenas unos cinco minutos. Los gestos de fastidio del canciller brasilero, Celso Amorim, hicieron que tanto Taiana como Gargano cerraran ese debate que dio por tierra con la posibilidad de un encuentro bilateral de cancilleres que, según el Palacio San Martín nunca estuvo agendado. Fuera de la Reunión del Consejo del Mercado Común, celebrada en el hotel Copacabana Palace, el ministro interino de Medioambiente del Uruguay, Jaime Igorra, aseguró que su país «nunca está cerrado a minimizar el síndrome temeroso que genera a 30 kilómetros» de la pastera Botnia, en la ciudad argentina de Gualeguaychú, su instalación.

  • Gesto

    Los funcionarios uruguayos, fuera de micrófono, destacaron como positivo el gesto del gobierno de Néstor Kirchner de condenar los cortes. El encuentro de cancilleres arrancó con media hora de demora. Amorim dio un breve discurso de bienvenida a sus pares y a los ministros de Economía de la Argentina, Brasil, Paraguay, Venezuela y Uruguay.

    «El Mercosur es una realidad ineludible a nivel mundial y no es posible pensar en América latina, sin pensar en el Mercosur», dijo Amorim, quien además alabó el crecimiento de las economías y los intercambios comerciales que se produjeron desde su creación en 1991, y del que afirmó que no hubo «ningún otro bloque en el mundo que creciera tanto en tan poco tiempo».

    El canciller brasileño aseguróque el Mercosur no es de los gobiernos ni de los Estados ni de las economía, sino de los pueblos; y sostuvo que fueron «los pueblos los que no permiten que fracase». Enumeró los avances del organismo regional y particularmente la constitución del Parlamento, que permitirá, dijo, la aprobación de iniciativas y la generación de nuevos aportes creativos.

    La delegación Argentina estuvo representada por Taiana y la titular de Economía, Felisa Miceli, además del subsecretario de Integración, Eduardo Sigal; el secretario de Comercio y Relaciones Económicas de la Cancillería, Alfredo Chiaradía, y el titular de Cascos Blancos, Diego Fucks. Tras el discursos, los ministros deliberaron durante dos horas en una reunión cerrada al periodismo, para concluir la agenda de los acuerdos que analizarán esta tarde y mañana los presidentes de los países miembros.

    Mientras se debatía en el primer piso del hotel, al borde de la de lujosa piscina de 20 metros de largo por 8 de ancho, otra parte de la delegación argentina aprovechó su tiempo libre para desayunar y relajarse. Sentados al borde de la pileta, estaban el secretario Legal y Técnico de la Presidencia, Carlos Zannini; el jefe de los diputados kirchneristas, Agustín Rossi; el líder del bloque neokirchnerista José María Díaz Bancalari; el presidente de la Cámara baja, Alberto Balestrini, y el embajador argentino en Brasil, Juan Pablo Lohlé, quien confirmó que hoy a las 9.30 de la mañana habrá un encuentro entre Kirchner y Luiz Inácio Lula da Silva. No hubo mención a los proyectos para prohibir la exportación de madera al Uruguay que ingresaron en la Legislatura entrerriana y en el Senado de la Nación. Consultado por este diario, Rossi informó que en la Cámara de Diputados no existe por el momento ninguna iniciativa similar. Y que de esta cumbre tampoco saldrá ninguna novedad sobre el funcionamiento del Parlamento del Mercosur.
  • Dejá tu comentario