13 de junio 2005 - 00:00

El dilema es encontrar la dama

Aníbal Ibarra no será el único castigado del gobierno en las elecciones de octubre. También es por estos días acreedor de una penitencia el ex jefe de Gabinete de Rafael Bielsa. Más que un ex colaborador en la Cancillería, Eduardo Valdés, es el mentor del ministro a candidato.

El ex legislador porteño Valdés, acuña el haber lanzado hace tres años a Bielsa como candidato a jefe de Gobierno porteño, abriendo para el ahora candidato los ojos a la compleja política porteña, para lo cual inventó, además, un partido político propio, Gesta. Ese sello, hoy está dado de baja en la Justicia electoral a pedido de su cúpula, que además de Valdés integraron el secretario de Cultos, Guillermo Oliveri, y el propio Bielsa.

• Otro partido

Sin embargo, los adherentes a Gesta han pasado a integrar la lista de adhesiones de otro nuevo partido porteño, Movida. Nueva creación de Valdés, el sello intenta llevar a las listas del kirchnerismo a un ahijado político del ex jefe de Gabinete de Cancillería, al legislador porteño Milcíades Peña. En realidad, aseguran los arquitectos de las boletas kirchneristas de octubre, el lugar es peleado para que el propio Valdés sea candidato a recuperar su banca en la Legislatura local. Vetado tanto por Alberto Fernández como por Néstor Kirchner, «el Gordo» Valdés quedaría relegado de la lista, pero a Bielsa le han prometido un lugar para los suyos en las postulaciones locales y el nombre de Milcíades Peña comenzó a dar escozor a más de un kirchnerista. Es simple. El diputado hizo una bandera del caso Cromañón, donde falleció el hijo de un asesor de su despacho, con la que arremetió no sólo contra Ibarra sino también contra la hermana del jefe porteño, Vilma, cuando el kirchnerismo trataba de hacerle pasar al jefe de la Capital un trance menos amargo durante la interpelación que llevó adelante la Legislatura.

• Nueva posición

La incorporación de Peña a la lista marcaría en todo caso la nueva posición del gobierno con respecto a la Ciudad, condenatoria así de Ibarra. Pero a los armadores de boletas se les ha ocurrido una salida que destrabe el dilema que comparten ahora Bielsa y el kirchnerismo: «Que Rafa ponga una mujer». La elección quedaría en manos del nuevo operador político del ministro-candidato, Oliveri, quien tendría en cambio en mente proponer a Jorge Alvarez, segundo en el INCAA, pero terminaría aceptando que la postulante fuera Lucrecia Cardozo. Así, Alberto Fernández, de paso recoge algunos heridos como la agrupación de Gabriel Fuks ( Cascos Blancos) de marcada afinidad con la dama. A Miguel Bonasso, otros de los que quedaban fuera del armado, también el jefe de ministros le ha prometido un renglón en las boletas a legisladores, espacio que también queda libre luego de «bajar» a Ibarra de la conformación.

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