«Para nosotros el Mercosur debe transformarse no sólo en una efectiva unión aduanera, sino en un espacio de convergencia de políticas industriales y agrícolas activas. Buscamos una verdadera integración, a ejemplo de lo que ocurrió con la Unión Europea, respetadas nuestras particularidades.» Luiz Inácio Lula Da Silva, presidente electo del Brasil, leyó ayer en portugués su mensaje a los argentinos, parado sobre el césped del parque de la residencia presidencial de Olivos.
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También hubo críticas que deben haber agradado a Eduardo Duhalde, que lo escuchaba desde un pupitre similar -negro con el escudo argentino en bronce-, al que ocupaba el barbado mandatario electo. Fue cuando Lula hizo el diagnóstico de los males que aquejan a la región: «En los últimos años opciones económicas y políticas equivocadas, que no estaban de acuerdo con el interés nacional, nos condujeron a sucesivas crisis». Agregó que «el mensaje que recibí de mi pueblo el 27 de octubre es que ese período negativo tiene que quedar atrás (...). Debemos nosotros mismos construir nuestro futuro». Duhalde y Lula Da Silva coincidieron en la importancia de impulsar la reconstrucción del Mercosur y multiplicar los lazos de vinculación política, social y económica para la conformación de un bloque regional fuerte, de alcance sudamericano.
Ambos mandatarios mantuvieron un encuentro de 40 minutos a solas en el chalet presidencial, como inicio de la agenda de Lula en Buenos Aires, la primera salida que realiza fuera de su país desde que fue electo. El brasileño expresó su deseo de avanzar en «una política de integración de alcance sudamericano» para «la construcción de un bloque regional grande y poderoso», que conduzca hacia una «moneda común que refuerce las defensas contra las turbulencias financieras internacionales».
•Retraso
Citados para las 11, recién cuando faltaban pocos minutos para las 12.30 aparecieron los dos presidentes caminando, seguidos por sus respectivas comitivas. Venían de la reunión mantenida en el chalet. Del encuentro participaron el canciller Carlos Ruckauf; los ministros de Economía, Roberto Lavagna; de la Producción, Aníbal Fernández; de Salud, Ginés González García; y de Interior, Jorge Matzkin; el secretario general de la Presidencia, José Pampuro; el vicecanciller, Martín Redrado; el embajador argentino en Brasilia, Juan José Uranga; los secretarios de Turismo y Deporte y el de Medios, Daniel Scioli y Carlos Ben respectivamente. Se vio al jefe de la CGT, Rodolfo Daher; al del gremio de la Sanidad, Carlos West Ocampo; y el titular de CAME, Osvaldo Cornide. Casi sobre el final sorprendió la llegada de los gobernadores de Buenos Aires y Santa Fe, Felipe Solá y Carlos Reutemann, por ser mandatarios de provincias exportadoras al Brasil. No estuvo José Manuel de la Sota.
Junto a Lula Da Silva estuvieron el embajador brasileño José Botafogo Gonçalves; el senador electo y secretario del PT, Aloisio Mercadante; el secretario general del PT, Luiz Dulci; el secretario de Cultura de San Pablo, Marco García; y la senadora electa Idela Salvatti.
•Compromisos
Tras la charla, ambos mandatarios ampliaron el encuentro a un grupo de funcionarios del electo presidente brasileño, varios de los cuales serían nombrados por Lula en funciones gubernamentales cuando asuma el poder, el 1 de enero.
Los voceros de ese segundo encuentro refirieron que allí se expusieron los compromisos políticos de ambos gobiernos por avanzar en la profundización de Mercosur, en el marco de una integración regional aún mayor que incluya, en una primera etapa, a Chile y Bolivia.
Los contactos políticos en esa tarea continuarán en oportunidad del inmimente viaje de Duhalde a Brasilia, este jueves y viernes, y fundamentalmente a partir de la asunción de Lula Da Silva como presidente del Brasil.
Tras el encuentro de trabajo, ambos presidentes mantuvieron un contacto con la prensa en el parque de la residencia de Olivos, donde el jefe de Estado argentino le expresó la bienvenida a su par electo y el agradecimiento por haber elegido a la Argentina para concretar su primera visita tras los comicios brasileños.
Una vez finalizados los discursos, ambos mandatarios y sus colaboradores compartieron un almuerzo en el Salón de Convenciones de la Quinta, encuentro al que se sumaron la esposa del mandatario electo brasileño y funcionarios locales y visitantes, agasajados por la primera dama, Hilda Beatriz Chiche González de Duhalde.
Allí se sumaron el jefe de Gabinete, Alfredo Atanasof; y los presidentes del Senado, Juan Carlos Maqueda, y de la Cámara de Diputados, Eduardo Camaño.
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