El fin de las subrogancias, un viejo reclamo del propio Lorenzetti
Allá por 2012, el titular de la Corte pidió al Ejecutivo y al Congreso un mecanismo "más rápido y más transparente" para designar magistrados para cubrir las vacantes. "Si no hay jueces, no hay Justicia", dijo.
Con la puesta en marcha de la nueva ley de subrogancias sancionada por el Congreso, el Gobierno comenzó a dar respuesta a un viejo reclamo del Poder Judicial al nombrar jueces en aquellos juzgados que tenían magistrados suplentes.
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Uno de los reclamos más vehementes e insistentes en ese sentido son los realizados por el presidente de la Corte Suprema de Justicia, Ricardo Lorenzetti, quien en varias oportunidades reclamó al Ejecutivo la cobertura de las vacantes.
Allá por julio de 2012, el titular del máximo tribunal del país fue incluso más lejos y advirtió que "si no hay jueces, no hay Justicia". "La gente necesita de la Justicia y de una Justicia rápida que le solucione los problemas", agregó el ministro supremo, al reclamarle al Ejecutivo una solución en la designación de magistrados.
Con varias decenas de designaciones de jueces pendientes en la Cámaras de los distintos fueros, los tribunales orales (federales, criminales, en lo penal económico y de menores), cámaras federales y juzgados de ejecución, Lorenzetti analizó en aquel entonces: "No sólo necesitamos que se cubran los cargos, sino que se creen nuevos cargos. Hace muchos años que existen los dos problemas, no sólo en la justicia federal, sino también en las provincias".
La situación del juez Luis Cabral, al que el Consejo de la Magistratura no le renovó la subrogancia, despertó quejas del arco opositor por una supuesta remoción del magistrado. Lo cierto es que el órgano aplicó la ley de subrogancias y nombró conjueces que estaban en una nómina propuesta por el Ejecutivo con acuerdo del Senado, para darle rapidez y transparencia a las designaciones.
Justamente, Cabral hacía cuatro años que estaba como subrogante en la Sala I de la Cámara Federal de Casación Penal, tiempo que el propio Lorenzetti ya consideró como desmedido. Hace tres años en declaraciones a radio Continental el titular de la Corte Suprema dijo que la cobertura de un juzgado puede durar tres años y, a veces, cuatro. "Imagínense lo que es un juzgado vacante durante tres años", enfatizó.
En definitiva la nueva ley de subrogancias parece cumplir con el pedido de Lorenzetti quien en 2012 también dijo: "La resolución de este tema tiene que ver también con la parte legislativa, porque hay que buscar un mecanismo mucho más rápido y más transparente en el proceso de designación de magistrados".
Casación
Más atrás en el tiempo, en 2010, el por entonces el presidente de la Cámara Nacional de Casación Penal, Eduardo Riggi, actual miembro de la Sala IV, le envió una nota a Lorenzetti en la que le hacía saber la gravedad de la situación que atravesaba el fuero dada la gran cantidad de vacantes de jueces en los distintos tribunales.
"Se advierte con gran preocupación la situación de sobrecarga y desborde jurisdiccional que se soporta con inédito esfuerzo por un sistema creado sin concebir las exigencias actuales que incluso revelan las verdaderas aptitudes -en ambos sentidos- de los operadores de dicho sistema", señalaba Riggi.