Carlos Chacho Alvarez pierde más fuerza dentro del Frepaso, mientras que Aníbal Ibarra cosecha ahora más adhesiones. El fin de semana le generó a Chacho la fractura del bloque de diputados nacionales que conduce Darío Alessandro y en cambio un congreso del Frente Grande porteño -ala mayor del Frepaso-repartió aplausos para el jefe de la Capital, sólo porque opina que el Frepaso no tiene que ser «sólo una fuerza espectadora» y dio permiso para la crítica.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
El sábado sesionó ese Congreso desde el mediodía en el Club Vedra en la calle Mármol de la Capital, y de allí un grupo partió para participar de la reunión de los diputados nacionales rebeldes en la facultad de Ciencias Sociales, que terminó con la conformación de una bancada de 9 legisladores por fuera de la aliancista. Entre ellos el ultrafrentista Eduardo Jozami, que alardeó con que «la Alianza ya no existe a nivel nacional» y propuso sacar una declaración con esa sentencia, que no tuvo votos.
De todos nadie rompió el carnet. El Frepaso se debía un debate confesional para expirar su anticavallismo, como el que tuvo la UCR Capital. Para conformar a la tropa de congresales, se esbozó la teoría «del otro Cavallo», con la que Chacho y Alessandro intentan convencer a sus acólitos. Para ellos, Cavallo es ahora aliancista y no hay «que pensar en el Cavallo de los '90".
Dilema
El congreso frentista se reunió para analizar la situación nacional y también para intentar modificar la carta orgánica partidaria y acordar una fecha de elecciones internas para autoridades partidarias y candidatos. Esto último un gran dilema con miras a octubre para el frepasismo. Hubo lista de oradores para la catarsis, pero irrumpieron en la mitad de la sesión Ibarra -presidente del Frente Grande Capital-, Alessandro -vice-y Abel Fatala. Pidieron la palabra y a pesar de las quejas se dejó que Alessandro y el jefe porteño dieran sus discursos, para luego pasar a un cuarto intermedio hasta el 28 de abril con el tema de los estatutos: un sector del ibarrismo quiere establecer la menor cantidad de tiempo de afiliación para poder votar en las internas, donde pretende disputar al chachismo un centenar de cargos partidarios; otro, que pilotea Liliana Chiernawosky propone reducir la cantidad de miembros de la mesa de conducción que supera las 200 personas.
La mejor expositora de la teoría «del otro Cavallo», terminó siendo Chiernawosky, esposa de Alvarez, que abandonó para la ocasión la crítica despiadada. Luego Alessandro, quien les explicó a los presentes que «Cavallo llegó por imposición de la situación, no por elección». Para ese diputado es conveniente que el Frepaso vuelva a ocupar cargos en el gabinete nacional, para que «no se consolide una alianza de centro derecha». Contra el discurso habló la defensora adjunta de la Nación, Nora Bevilaqua, quien sostuvo que «piensan que Chacho tiene que ser jefe de Gabinete sólo si desde ahí pudiera modificar una política. En lugar de construir un partido hacen acuerdos vacíos de contenido», dijo la congresal en uno de los pasajes más aplaudidos del mediodía.
Más tarde cosechó las mayores adhesiones Ibarra, de quien se comentó «antes se parecía a Clerc y ahora cada vez más a Juan Carlos Calabró», en alusión, seguramente a la calvicie progresiva del frepasista.
Sorprendió la presentación del puntero ibarrista Ariel Schifrin, titular de la bancada Alianza en la Legislatura porteña. Se lo anunció como último orador: «Y ahora para terminar con la Ciudad...», dijo el presentador arrancando sonrisas irónicas. Schifrin aseguró que estaba «trabajando con Chacho y con Ibarra para el fortalecimiento de la Alianza», cuando el clima de los congresales esperaba más una diferenciación del jefe de la Ciudad que una condescendencia con el jefe del Frepaso.
«Yo no quiero una fuerza política espectadora. La gente nos votó para que demos respuestas políticas a sus problemas», reforzó Ibarra. Antes Schifrin había adoptado un discurso en el que señalaba la «debilidad» del Frepaso en el gobierno nacional y «la fortaleza» en el de la Ciudad.
Ibarra insistió con que «o estamos a la altura del debate o nos quedamos reducidos a ser una fuerza que algunos nos van a aplaudir, pero que la gente nos va a ignorar». A su turno Alessandro prometió que «si alguna medida va en contra de la gente no nos van a encontrar apoyando esas medidas» y recordó que hasta «Hugo Moyano apoyó algunas de las iniciativas anunciadas».
Ibarra salió conforme y con su retirada se terminó la reunión, de la que partió el grupo de Jozami para adherir a la fractura del bloque frepasista en Diputados.
Dejá tu comentario