El PAMI hacia un nuevo fracaso ahora con "hormiguita" Ocaña
Ni un empresario privado enormemente hábil como Julio Fraomeni podría salir exitoso del monstruo de mil cabezas que es el PAMI. Y estamos hablando de un Fraomeni, que desde una simple clínica (obviamente privada) en Quilmes terminó agregándole por compra a TIM y Galeno, que malmanejaba el grupo Exxel de Juan Navarro, y hasta le compró AMSA a la norteamericana AETNA. Si Fraomeni no podría con el PAMI, ¿qué puede hacer frente al monstruo de 3.100.000 afiliados, 11.500 empleados, en medio de una burocracia infernal que le cuesta al Estado 1.000 millones de dólares por año, para que funcione mal y con ancianos siempre disconformes, una simple política inexperta como es Graciela «Hormiguita» Ocaña, la designada para dirigirlo? El afán socialistoide de Néstor Kirchner en este tema lo puso por debajo del simplismo populista de su antecesor, Eduardo Duhalde. Kirchner aún cree que un hábil empresario como era Víctor Alderete durante el menemismo, rico además, iba a ir a ensuciarse las manos con corrupción por unos cuantos miles de pesos en el PAMI. Es la misma estupidez por la cual jueces elementales lo enviaron preso. El organismo es ingobernable por su magnitud, así lo dirija la Madre Teresa de Calcuta rediviva, y no por su corrupción, que si la hay es mínima. Hay factores psicológicos que los gobernantes no entienden. Por caso, siempre los ancianos afiliados del PAMI se quejarán por la atención demorada porque hay una edad de soledad en el ocaso de la vida que hace que acudan ancianos a los médicos más allá de sus necesidades, porque simplemente logran ahí, en la intimidad de los consultorios, que alguien los escuche, les hable directamente y a quien pueden contarle sus problemas físicos pero también de aislamiento. La izquierda teórica no entiende esto y reduce su visión de la vida a corrupción o no corrupción. Por eso -y porque les molesta la crítica más incisiva en este momento, la de Elisa Carrió, y sus permanentes denuncias sobre que sigilosamente el gobierno avanza en imponer el pensar hegemónico en la Argentina- eligió a una figura precaria secuaz de Carrió en el ARI y sin otros méritos que vivir alucinaciones de corrupción (denunció sin darse cuenta hasta e-mails falseados deliberadamente que le enviaban por Internet). Una ingenuidad la decisión de Kirchner para el PAMI, tras fracasar allí, y salir con acusaciones de corrupción el kirchnerista González Gaviola por designar familiares con altos sueldos. Los designan aterrados por la necesidad de protección y gente de confianza ante la magnitud de la tarea. Siempre habrá corrupción en un organismo monstruoso, deficitario (hay sueldos arriba de 9.000 pesos por mes) y lo mismo terminará sucediendo con «Hormiguita», aun en contra de sus mejores intenciones. La única solución real para el asistencialismo en salud imprescindible para ancianos que debe brindar el PAMI es fragmentarlo y entregar el mismo presupuesto a prestadores privados. Pero, obviamente, el enfoque del kirchnerismo lo hará cortarse las venas antes de disponer una medida lógica de ese tipo, así sea la única solución real.
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Precisamente, esta ausencia de antecedentes fue uno de los argumentos del gobierno a la hora de convencerla. Alberto Fernández, quien propuso el nombre de Ocaña a Néstor Kirchner, le explicó que «vos no tenés ningún interés creado con proveedores o empresas de medicina, y eso te juega a favor». La ex mano derecha de Carrió había rechazado la oferta de hacerse responsable de la intervención, utilizando su currículum. «Yo no soy una especialista», había balbuceado delante del jefe de Gabinete, a modo de negativa. «Además, valoramos tu honestidad y capacidad de trabajo», la homenajeó Fernández.
El jefe de ministros, con quien trabó relación durante la discusión de la ley de salvataje a deudores hipotecarios (obviamente, trabajaron en conjunto por las denuncias sobre supuestas cuentas en Suiza de Carlos Menem), fue también quien le sugirió el período de prueba de 90 días.
«Vos, Graciela, acabás de renovar tu banca y tenés mandato hasta diciembre de 2007: pedite una licencia por 90 días, que es un plazo razonable para que evalúes si recibís presiones que no estás dispuesta a soportar, si podés cambiar lo que te propusiste cambiar o, lo que resulta más importante, si nosotros te hemos dado o no la espalda», la animó el ministro coordinador. Mañana mismo, Ocaña pedirá una licencia por 3 meses en la Cámara baja, sin goce de haberes.
El aliento de Fernández y la palabra del propio Kirchner de que se le darán plenos poderes en el PAMI resultaron decisivos en el ánimo de la legisladora, pero también la alentaron varios aristas, entre ellos su colega de bloque María América González, creadora del televisivo «rinconcito de los jubilados».
Pero lo que pesó en el sí de Ocaña fue una consulta con Rafael Romá. El ex vicegobernador de Eduardo Duhalde que mudó al lilismo encabezó la mudanza hacia el kirchnerismo y su transversalidad, al aceptar incorporarse al staff de Aníbal Ibarra. Romá, que mantiene más que cordiales relaciones con el peronismo y, en particular, con allegados al Presidente, impulsó a Ocaña a pegar el salto, aun cuando -como sucedió con el primero-desatara la ira de Carrió. La chaqueña le deseó suerte a Ocaña (llegaron a ser íntimas durante el «show de las cajas» por presuntos casos de lavado de dinero en la Argentina, pero se fueron alejando por la falta de debate doméstico en la agrupación tras los magros resultados electorales de 2001 y 2003) y prometió no hacer declaraciones públicas en su contra.
• Exigencia
Se encargó de fustigarla en su nombre Eduardo Macaluse, jefe de la escudería arista en Diputados. Macaluse le exigió por la prensa que renunciara a la banca y cediera así la plaza a la suplente, Elsa Quiroz, colega del gremio docente del primero. Quiroz, que terminó mandato en diciembre, ocupó el 5º escalón en la lista bonaerense y quedó en la puerta de renovar. Esa posición, originalmente, le correspondía a Marcela Bordenave, que quedó relegada al séptimo puesto.
La incorporación de Ocaña al gobierno no afectará el peso territorial del ARI. De hecho, la nominada no lidera ninguna parcela interna, pero -a cambio- significa un golpe desde el punto de vista mediático contra Lilita y puede derivar en otros pases al PJ de Santa Cruz. Carrió endurecerá sus críticas a Kirchner y redoblará esfuerzos para armar con el socialista Hermes Binner la demorada y auténtica transversalidad del centroizquierda criollo. «La verdadera oposición», dice Carrió.



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