19 de abril 2001 - 00:00

El PJ rechazó adelantar ley del euro por alarde oficialista

Un alarde oficialista de dominio sobre un sector de la prensa complicó más ayer la suerte en el Congreso del proyecto de nueva convertibilidad. El bloque peronista endureció su posición frente a la iniciativa: resolvió votar ayer en el recinto contra el pedido de adelantar su sanción en Diputados y evitar la espera de 7 días hábiles que exige el reglamento a los proyectos desde que se aprueban en comisión. No era lo que habían pactado con el gobierno el martes, cuando la Comisión de Presupuesto y Hacienda avaló la propuesta.

Pero los legisladores peronistas se sintieron ayer víctimas de un agravio público. La historia comenzó el martes cuando los integrantes de la mesa de conducción del bloque peronista escucharon los argumentos del secretario legal del Ministerio de Economía, Alfredo Castañón, de la necesidad de acelerar la sanción.

Los peronistas ponían reparos de todo color -los hay que apoyan la medida, los que están en el medio y los que directamente quieren dolarizar la economía-. Castañón, exasperado, paró el debate con esta frase: «Miren muchachos, seamos claros, el ministro (por Cavallo) quiere irse mañana a Londres con el titular del diario 'Clarín' que va a decir que el bloque de ustedes apoya el proyecto».

Ninguno de los presentes que creyó escuchar esto entendió que fuera una presión.

Pero cuando ayer leyeron la tapa del diario del monopolio que decía «El peronismo respaldó, pero con disidencias», montaron en cólera.

El grupo más frontal en el rechazo del proyecto, identificado con Carlos Menem, aprovechó que ayer tenía hora con el ex presidente en la sede del PJ en la calle Matheu para organizar una protesta pública. Fue la idea que acercaron al debate que condujo el riojano ante las principales espadas del menemismo en el Congreso ( Carlos Corach,Ana María Mosso, Daniel Scioli, Claudio Sebastiani, Javier Mouriño,Adrián Menem,Alejandra Oviedo, Miguel Picchetto, Marta Alarcia), el gobernador Angel Maza, y funcionarios del partido como el secretario Ricardo Romano o el teórico de la dolarización (no desde la economía sino desde el internacionalismo intelectual) Jorge Castro y algún representante del peronismo independiente, como Miguel Angel Toma.

Indignación

Ante tan selecto auditorio, los legisladores le presentaron a Menem su indignación por la frase de Castañón y el alarde de dominio de un diario. El ex presidente esperó su turno como en las reuniones de gabinete presidencial, es decir que habló después de que Jorge Castro resumiera los diarios de la semana con especial dedicación a los indicadores malos de la economía.

Sin mucho preámbulo, el riojano dio la orden de atacar el proyecto con toda la artillería de la oposición.
«Esta es una devaluación encubierta --argumentó-; por eso hay que oponerse con todo, porque no podemos colaborar con un plan que va a terminar llevando el déficit del año a $ 9.000 millones, que no se va a poder pagar sin reactivación.» Apoyó la queja en un dato que le acercó J. Castro, quien adivina que el año que viene se va a reactivar la economía de los EE.UU. y eso va a provocar una caída de hasta 30% del euro. «Eso va a ser una devaluación de 15 por ciento», ensayó alguien que parecía ya haberse aprendido la lección.

Destinatario

Lo que parecía hasta esa hora una movida restringida al planeta menemista se amplió con las horas. Los diputados llegaron al Congreso con el borrador del comunicado que firmaron más de cuarenta legisladores y registraron una bronca similar en otras tribus del peronismo.

El texto es escueto y tiene destinatario claro:
«Ante versiones periodísticas erróneas y antojadizas, los abajo firmantes, miembros del bloque de diputados nacionales del justicialismo, manifiestan su total rechazo al proyecto enviado por el Poder Ejecutivo nacional de modificación de la Ley de Convertibilidad».

Lo firmaron, además de los menemistas, conspicuos duhaldistas como
Lorenzo Pepe y Angel Abasto o un ruckaufista de la primera hora como el correntino Rodolfo Martínez Llano.

Esta firma masiva fue la que a la postre terminó volcando a todo el bloque del PJ a votar ayer en el recinto la preferencia (adelantar las fechas) para votar cuanto antes la ley de nueva convertibilidad.

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