El gobierno de los Estados Unidos negó ayer que la flamante Cuarta Flota, con responsabilidad en América Central, Sudamérica y aguas circundantes, tenga una misión y capacidad ofensiva. Las palabras salieron de boca del almirante de cuatro estrellas James Stavridis, a cargo del Comando Sur de los Estados Unidos, máximo responsable operativo para la región y las recibió personalmente la ministra de Defensa, Nilda Garré.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
El restablecimiento de ese despliegue naval -había sido creado en 1943 y desactivado en 1950- que la Marina norteamericana dio a conocer el 24 de abril pasado, originó interrogantes en no pocos gabinetes estratégicos acerca de las intenciones y su área de aplicación. El almirante Stavridis, -de gira por Latinoamérica-, se entrevistó primero con el secretario de Asuntos Internacionales, Waldo Forti, y luego ambos se dirigieron al despacho de la ministra donde el marino, en castellano y en inglés con traductora, descartó toda sospecha sobre la capacidad ofensiva de la Cuarta Flota. En una rueda de prensa posterior, Stavridis reiteró: «la Cuarta Flota no tiene función ni capacidades ofensivas», dijo que se creó para satisfacer cinco misiones: asistencia ante desastres naturales, ayuda humanitaria, operaciones de apoyo médico, lucha contra el tráfico de narcóticos y cooperación en temas de medio ambiente, ciencia y tecnología. Se dio tiempo Stavridis para elogiar de manera enfática al secretario Forti, «un hombre impresionante, muy racional, lógico», como si sus palabras fuesen la bendición de quien por estos días se menciona como sucesor de Nilda Garré.
El núcleo de esa flota sería un buque hospital, el USNS Comfort, y no un portaaviones con sus escoltas como hacía suponer el pasaje reciente del George Washington, la nave nuclear de 333 metros de eslora que en su traslado al Pacífico se ejercitó con aviones de la Armada Argentina. Puso de ejemplo las operaciones de ayuda a Nicaragua tras el desastre producido por el huracán Félix, el año pasado. Allí operó el Comfort que viaja con un equipo médico de aproximadamente 500 personas cuyas especialidades son: cirugía general, ortopedia, cirugía plástica, cirugía pediátrica, cirugía oral y ginecología obstetra.
Cooperación
Aclaró que la agenda de su país con la Argentina (en materia de Defensa) pasa por la cooperación en misiones de paz, el adiestramiento, el intercambio de personal, la ayuda humanitaria y que en lo concerniente a la lucha contra el narcotráfico, la política es respetar las decisiones que cada país toma para resolver el problema. Llevado a opinar sobre si los «populismos radicalizados» son una de las amenazas bajo consideración del Comando Sur, lo negó de plano. Redondeó la idea recalcando que los Estados Unidos sostienen valores de democracia, mercados libres, libertad, economía abierta, que hay otras alternativas que compiten pero no son amenazas, «son sólo alternativas», en clara alusión al paradigma de Hugo Chávez. A propósito de la iniciativa de Brasil de crear el Consejo de Defensa Latinoamericano, dijo que era bienvenida cualquier forma de cooperación en el área, pero que no tenía detalles sobre el proyecto.
Como Stavridis en su recorrida aclaratoria de la misión de la Cuarta Flota, el ministro de defensa brasileño Nelson Jobim peregrinó por varios países entre ellos los Estados Unidos y había puesto al tantodel Consejo de Defensa a la secretaria de Estado, Condoleeza Rice.
En otro punto de la exposiciónel alto jefe naval ratificó la colaboración con Colombia para su lucha contra el terrorismo de las FARC, pero aclaró que esa cooperación nunca superó más de 600 hombres. Se entiende que la frase englobasu gestión ya que es conocido la magnitud de los recursos y personal que demandó el Plan Colombia brindado por la administración de George W. Bush al gobierno colombiano.
Dejá tu comentario