Pese al esfuerzo del gobierno, Cristina Fernández no logró mejorar su imagen tras su gira por España. Sin embargo, algunos medios de aquel país -como el sitio Hispanidad- destacaron sus reflejos políticos y una victoria menor en su cruce verbal con el presidente del BBVA, Francisco González. El resto, todas críticas. «Demagoga», «frívola» y «populista» fueron sólo algunos de los adjetivos que utilizaron para describirla. A continuación transcribimos los párrafos más interesantes de ese artículo:
En «Hispanidad» hemos criticado la actitud frívola de la candidata a la presidencia de la Argentina, Cristina Fernández, a la sazón esposa del actual presidente, Néstor Kirchner, matrimonio empeñado, al parecer, en establecer una dinastía al modo de los Kennedy. Ante los empresarios españoles -su viaje era de contenido preferentemente económico- la imagen de la presidenciable fue la de una persona frívola que con dos frases ingeniosas quería hacer dar gato por liebre... una demagoga de la escuela Hugo Chávez, cuya tendencia totalitaria ya se deja ver.
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Sin embargo, en su comparecencia en la sede de la patronal, Fernández de Kirchner obtuvo una victoria sobre el presidente del BBVA, Francisco González, más que nada porque éste no se atuvo a lo políticamente correcto y quedó marcado por impertinente y -¡ horror de los horrores!- machismo.
El diálogo revela mejor que ninguna otra cosa el carácter de ambos personajes. Autoritario FG, un hombre que no gusta de las buenas formas y que maneja de continuo un concepto que para él es el sustrato mismo de la vida: «Domesticador de hombres».
Enfrente, tenía a una populista con muchas horas de vuelo en política: es decir, a alguien para quien la imagen vale más que la realidad, la forma más que el fondo y que considera, en pocas palabras, que «todo es poco más que algo menos», ergo, todo es posible.
El diálogo FG-Kirchner comenzó cuando varios empresarios presentes se habían dirigidoa Cristina Fernández como senadora, e incluso algún pelota como « presidenta», y podría resumirse así, según narración de uno de los presentes:
F.G.: Por ahora es usted candidata y esposa de presidente. ¿Tiene usted ideas propias?
C.F.: En la Argentina, las mujeres tenemos ideas propias. Creo que esas ideas, mi proyecto, ha quedado muy claro tras una hora de discurso...
F.G.: Hasta ahora el gobierno argentino no ha solucionado el problema de la inseguridad jurídica, mientras otros países de la zona, como México, Brasil, Colombia o Chile, han avanzado mucho en la materia.
C.F.: Esos países que usted cita también han atravesado muchos problemas económicos. Encuentro lógico que usted quiera que su Banco Francés (filial del BBVA en la Argentina) gane más dinero aún del que ya ha ganado, pero debe comprender que no me puedo ocupar de que los bancos ganen más dinero, sino de que también lo ganen los ciudadanos.
F.G.: Lo que digo no sólo lo digo yo, sino economistas argentinos.
C.F.: Muchos economistas argentinos deberían ir al psicólogo, porque durante los primerosaños 90 consideraban a la Argentina como el modelo a seguir y en el 2000 sufrimos una crisis pavorosa.
El rifirrafe (discusión ruidosa pero ligera) con FG, no lo duden, fue el momento donde la frívola Cristina Fernández se comportó de forma más entera, más convincente, de todo su periplo español. Pero es cierto, el populismo de su esposo no ha hecho otra cosa que reducir tanto las libertades en la Argentina como la seguridad jurídica de las inversiones en el país. Con Kirchner, nadie se fía de la administración argentina, empezando por sus ciudadanos. Así que ya lo saben: comprar cualquier banco a cualquier precio... menos en la Argentina, donde ya están bien cubiertos y donde no son apreciados.
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