12 de junio 2007 - 00:00

El único que pudo juntarlos

Como los juntaba en vida, lo hizo de nuevo el jueves que pasó. Mario Granero fue recordado en el primer año de su muerte por una banda tan variada de peronistas, que mezcló kirchneristas, como Pepe Enrique Albistur y Ginés González García; menemistas, como Jorge Raventos o Pascual Albanese; peronistas en eterno tránsito, como Antonio Cafiero, Osvaldo Papaleo, Alicia Pierini, Jorge Todesca, Carlos Campolongo, e intelectuales a la aventura, como Moisés Ikonicoff.

Menú fatal -por lo invernal- a elegir en El General: lentejas o locro. Fatales también las palabras de Cafiero, único orador, que cerró con la frase de San Agustín: «Libré un buen combate y mantuve la fe», como si Granero hubiera sido un combatiente. No menos fatales los tangos que entonó Hugo Marcel -que le cantaba a Menem en Olivos- y una sorpresa: el bandoneón del hijo del ex gobernador de Santa Fe José María Vernet, que acompañó a una cancionista a quien interrumpió un clarín a las 12 de la noche. Era la señal del duelo por Granero, al que siguió el canto de la marcha peronista.

Dejá tu comentario

Te puede interesar