El voto sepultó la alianza bonaerense entre PJ y UCR
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Eduardo Duhalde y Raúl Alfonsín mantuvieron una alianza política que ahora desaparece.
La consecuencia fue directa: el MODESO y la CON se partieron desoyendo los dictámenes de quienes eran sus jefes. Fue la continuación de un proceso de descomposición que se había iniciado con el Grupo Olavarría, conformado por intendentes díscolos con la conducción provincial.
Uno de los promotores del G.O., Helios Eseverri, se sumó al Frente para la Victoria (FpV), mientras otros -como Gustavo Posse (San Isidro) y Daniel Katz (Mar del Plata), por casoorbitan en torno a lo que Rafael Bielsa definió como «campo magnético» de Kirchner.
• Causas y consecuencias
A continuación, causas y consecuencias de la mutación de la UCR:
• La elección del domingo fue la peor del radicalismo bonaerense desde 1983. Tomando como base los comicios legislativos, este 8,04% -quedando en cuarto lugar en la grilla generales la más baja en porcentaje y, sobre todo, en cantidad de bancas nacionales obtenidas: apenas 3 cuando en 2003 había logrado 4 (con 9,78%, pero detrás de Frepobo de Aldo Rico) y en 2001, antes del derrumbe de la Alianza, con Alfonsín como candidato a senador, consiguió 7 bancas con 15,35% pero compartiéndolas con el Frepaso.
• Globalmente desastrosos -al menos en términos comparativos-, los números mejoran cuando se mira en detalle la performance radical en el interior provincial, donde se reparten sus bastiones. Salvo en el conurbano y La Plata, en las restantes secciones la UCR logró más de 20% e incluso rozó 30%. Queda claro, con eso, dónde están los votos del radicalismo. A partir de ese resultado, la UCR logra retener 16 diputados -sobre 19- y ocho senadores -sobre 10- en la Legislatura provincial. De perdurar la ruptura entre el FpV y el PJ, el radicalismo podría funcionar como árbitro. Ya eligieron posición: con la condición de poder discutir una agenda de temas -los presupuestos que vienen y los recursos para municipios, entre otras cuestiones-, los legisladores radicales no dudarán un segundo en votar al nuevo presidente de Diputados y al vice del Senado que señalen Solá y Kirchner.
• Desafiando a los mandos establecidos, Kirchner ya había elegido para el diálogo a interlocutores distintos a los que tuvo Duhalde: Moreau y Storani nunca pudieron arrimarse al fuego kirchnerista. Vía Julio De Vido -y puntualmente, José López, el encargado operativo de avanzar con las obras públicasel Presidente prefirió el diálogo directo con los intendentes, gambeteando a los intermediariosque históricamente funcionaban como «gerentes» durante la era Duhalde. El mismo esquema de diálogo estableció, y mantendrá a futuro, Felipe Solá, que, incluso, denunció públicamente que la conducción provincial de la UCR complotaba junto a Duhalde en su contra.
• De aquellos a los que el gobernador embarró, Moreau -sin territorio político, ya que a San Isidro lo controla Posse-no pudo renovar su banca en el Congreso ni tampoco obtener un lugar para su hija. Tampoco ingresó su delfín: Daniel Salvador. Storani, en tanto, seguirá como diputado nacional hasta 2007, pero luego de haber padecido una doble derrota en su ciudad, La Plata: en la interna, según denunciaron los opositores, ganó dudosamente, mientras que el domingo la UCR allí logró 9% de los votos. Alfonsín, a su vez, insistirá sobre fin de año con pelear la jefatura de la UCR. Es decir: se licuaron las antiguas líneas que empiezan a ser reemplazadas por jefaturas parceladas sin -por ahorareferentes provinciales.
• En las cuestiones de entrecasa, se espera una pulseada en torno de la jefatura del bloque de diputados, cargo que actualmente ocupa Marcelo Elías y al que aspiran Jaime Linares y Juan Carlos Morán, ambos ex storanistas que formaron parte de los Margaritos. En cambio, no tendría problemas Graciela De Leo para seguir al frente de la bancada de senadores.




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