Es empresario, tiene 73 años y se postuló 24 veces: quién es Juan Mussa, el candidato reincidente

Política

Es candidato a concejal en San Martín, provincia de Buenos Aires. Anteriormente, fue candidato a diputado nacional en CABA y a Presidente.  

“Alberto Fernández tiene que decidir si cumple con el compromiso asumido con Cristina de Kirchner y un sector del peronismo que lo impulsó, o los amigos lo prenden fuego”, con esas palabras analiza la actualidad nacional Juan Ricardo Mussa, candidato a concejal en San Martín provincia de Buenos Aires.

Si alguien se lo cruzara por la calle es muy probable que no lo reconociera, pero si entra a un cuarto oscuro en épocas electorales, casi seguro encuentra su cara en la boleta de algún frente de orientación peronista. Es que Mussa, empresario vendedor de lonas para piletas y camiones, es conocido como el candidato serial de la política argentina.

“(Alberto Fernández) Ante la sociedad no cumple nada de lo que prometió y nos lleva por mal camino. No se entiende si fue un error o no (la foto en Olivos) pero las cosas que hacen están todas mal”, agrega Mussa, de 73 años, en diálogo con Ámbito.

Desde 1972, primera elección en la que participó, Mussa se anotó en todas. Fue candidato a Diputado, Legislador, Presidente de la República y Jefe de Gobierno Porteño. Ahora busca ocupar una banca en el Concejo Deliberante de su San Martín natal en representación del Partido Conservador Popular. Este año, confirma, va por su postulación número 24 y se muestra confiado: “Vamos a pasar las PASO”.

Para quienes no lo conocen, las propuestas son siempre las mismas: achicar el gasto público y bajar los impuestos. “Si bajas los impuestos, automáticamente crece el empleo”, asegura al mismo tiempo que critica la falta de políticas que apoyen a la industria.

“Desarmás la industria pero terminás liquidando la familia, por eso tenés tanto lío con los abortos, los femicidios; la causa de todos los problemas que sufre Argentina es la falta de trabajo”, afirma, e insiste: “El peor de los males del país es que se destruyó la familia, esa es la base y desde Alfonsín hasta hoy lo único que se hizo fue atentar contra la familia”.

En esa línea, también critica a la mayoría de los políticos y pide terminar con los subsidios: ”El peor daño que produce Alfonsín es dar la Caja Pan, ahí empiezan todos a ver cómo pueden lograr sostenerse en el poder a partir de la prebenda”.

“Me presenté 23 veces para darle a los jóvenes un ejemplo”, sostiene Mussa quien, sin un padrino político de peso, siempre luchó por hacerse conocido con afiches y slogans de campaña llamativos como “para acabar con los pingüinos, tenemos un viejo lobo de mar”.

A pesar de ser un candidato recurrente, Mussa se muestra disconforme con el sistema electoral y reclama la implementación de la Boleta Única Papel. “El método que usamos en Argentina permite que sólo una secta mantenga la estructura”, opinó y explicó que por ese motivo usa “siempre el sello de partidos de menor calibre”.

Mussa salió del PJ desencantado con la realidad del partido en 1999. Sin embargo, en distintas oportunidades intentó dar la pelea interna, aunque sin éxito. Pero este año, luego de las elecciones, asegura que quiere disputar la titularidad del partido nada más y nada menos que a Máximo Kirchner.

El derrotero del candidato serial de la política argentina

La carrera electoral de Mussa inició en 1972, cuando se postuló, estimulado por el resurgimiento del justicialismo, como concejal del PJ por el Abasto en Buenos Aires y desde entonces no paró. Salvo pocas excepciones, no hubo elección en el país que no tuviera su nombre encabezando alguna boleta en el cuarto oscuro.

En el 83, con el regreso de la democracia al país también fue precandidato, aunque nunca pudo competir contra Ítalo Argentino Lúder y Deolindo Felipe Bittel en la interna del peronismo debido a que el Congreso del partido anuló la elección.

Otro hombre conocido de la política que se enfrentó a Mussa fue Carlos Ruckauf, cuando ambos buscaban la Senaduría Nacional por Capital Federal. En el 85’ Mussa se presentó para diputado nacional, sin mucho éxito. La misma suerte tuvo cuando en el 86’ fue candidato en el municipio bonaerense de San Martín; en esa oportunidad, recuerda, midió fuerzas con el sindicalista Luis Barrionuevo.

En el 88’ secundó a Adolfo Rodríguez Saá, hasta que el puntano decidió bajar su candidatura en favor de Carlos Menem y Antonio Cafiero. Lejos de rendirse, en el 91’ Mussa buscó la Gobernación de la Provincia de Buenos, puesto por el que enfrentó a Eduardo Duhalde pero, según denuncia, en el Partido Justicialista de la Provincia de Buenos Aires “no cargaron las urnas con mis boletas, se las robaron todas, por ese motivo tuve solo 100 votos”.

Tras varias postulaciones sin éxito, en el 99’ logró su mejor elección: consiguió 59.586 votos. Fue candidato a Presidente de la Nación por la lista de Alianza Social Cristiana. En esa oportunidad, su compañera de fórmula era la entonces desconocida Fernanda Herrera, la “abogada hot” que hace un par de años tuvo su momento de fama por su breve paso por el concurso de baile de Marcelo Tinelli. Además, recuerda Mussa, había otros apellidos famosos como Lanata y Marina Calabró que, recordó, “colaboraron en la campaña".

Más acá en el tiempo, en 2003, Mussa volvió a aparecer en el cuarto oscuro. Ese año participó de tres elecciones distintas. Se lanzó como Jefe de Gobierno Porteño por el Partido Frente de los Trabajadores, de los Desocupados y de los Jubilados para la Unión de la Ciudad de Buenos Aires; y después buscó lograr un lugar en la Cámara de Diputados de la Nación, por el mismo espacio. Para completarla, por la Alianza Unidos o Dominados retomó su sueño de llegar al sillón de Rivadavia: para este último cargo apenas obtuvo el 0,2% del padrón total del país, es decir, 107 votos.

Con el sueño presidencial frustrado, cuatro años más tarde, en 2007, peleó para ser Jefe de Gobierno Porteño por el espacio Acción Ciudadana. No le fue bien: sacó 1.824 votos (el 0,1% del padrón). Lejos de desanimarse, ese mismo año volvió a ser candidato. Se postuló a Presidente bajo el sello de la Confederación Lealtad Popular: según el escrutinio oficial sacó el 0,07% de los votos, lo que equivale a 12.832 sufragios.

En 2011, fue candidato a diputado nacional por el Encuentro Federal por la Unidad, en 2013 integró la lista de Mario Ishii, como candidato suplente de la primera sección y en 2017, si bien se postuló y presentó lista en la interna del Partido Federal con la lista Celeste y Blanco, la Justicia lo “dio de baja”, según dice.

En 2019 ocurrió algo parecido, intentó presentarse por dentro del PJ pero tampoco tuvo resultado. “Juntábamos los avales y te complican con trámites que no tenían nada que ver con lo electoral y no te dejaban jugar”, por eso, agregó Mussa, “decido competir siempre directo con partidos oficializados, aunque con bronca, porque yo quería ser candidato del PJ”.

“En el único cargo público que tuve, dure menos de 24 horas”

El paso de Mussa por la función pública fue fugaz. La única vez que tuvo un cargo público fue en 1986, en la provincia de San Luis, como Secretario Gremial de Rodríguez Saá. “El único puesto que tuve no llegue ni a jurarlo”, dijo Mussa a Ámbito entre risas.

"Yo ayudé a (Adolfo) Rodríguez Saá a lograr la reforma provincial para ser reelegido, pero me equivoqué porque no sabía que era indefinida, entonces él decidió ponerme en ese cargo pero cuando vieron que denunciaba a todos los que robaban nunca mandó el decreto", agregó.

“Cuando me dice que voy a ser su funcionario, me voy a reunir con distintos empresarios y pasadas tres cuatro horas habló con el Adolfo. Cuando le dije que de los recursos que juntaba en lugar de recaudar 18 o 20 millones de pesos podíamos llegar a 120 me echaron”, relató.

Dejá tu comentario