Si hacía falta una confirmación a lo revelado por Ámbito con la firma de Rubén Rabanal, la propia Elisa Carrió se encargó de ratificar que el kirchnerismo duro hace mal en distraerse con el súbito apoyo de la líder de la Coalición Cívica a la postulación del juez Daniel Rafecas como Procurador General.
Táctica Carrió: boicot a "tapad@" de Cristina
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Elisa Carrió.
“¿Qué le va a decir Cristina ahora al Presidente? ¿Que no quiere a Rafecas? Lo estaría volteando”, afirmó ayer la exdiputada haciendo patente la jugada de pinzas destinada a la expresidenta y a los jefes de bloque radicales en el Senado, Luis Naidenoff y Martín Lousteau.
Es que Carrió intuye que el actual juez federal propuesto por el presidente Alberto Fernández tiene, a esta altura, un relevo pensado desde el Instituto Patria, y más específicamente por la vicepresidenta. Rafecas generó resistencias en el oficialismo por su lógico rechazo a ingresar al cargo si se modificaban las condiciones de designación por menos de los dos tercios actualmente requeridos.
El límite al plazo de duración es un detalle. En pasillos judiciales comenzó a girar el nombre de Indiana Garzón, actual procuradora de la Provincia de Santiago del Estero. En estos casos, “el que suena, suena”. Pero en este contexto y en el de boicotear tanto a la UCR como a Cristina, Carrió dejó desorientado hasta a Federico Pinedo del PRO que dijo que “no coincidía”. Carrió fue la impulsora de una solicitada en la que pedía la renuncia de Rafecas por el trámite de la causa Nisman. En realidad, la jugada solo persigue exponer a Cristina si activa un reemplazo con una postulación “tapada”.
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