Elizabeth Gómez Alcorta: "Tenemos la certeza de que quien tiene la obligación de trabajar por la igualdad es el Estado"

Política

La ministra de las Mujeres, Géneros y Diversidad dialogó con Ámbito sobre el envío del proyecto de ley "Cuidar en la Igualdad", que presentó junto al presidente Alberto Fernández el lunes en Casa Rosada.

La ministra de las Mujeres, Géneros y Diversidad, Elizabeth Gómez Alcorta, dialogó con Ámbito tras la presentación del envío del proyecto de ley "Cuidar en la Igualdad", que presentó el lunes en Casa Rosada junto al presidente Alberto Fernández."

"Tenemos la certeza de que quien tiene la obligación de trabajar por la igualdad es el Estado", remarcó la funcionaria al tiempo que detalló los principales puntos de la iniciativa oficial.

Periodista: ¿En qué consiste el proyecto de ley Cuidar en la Igualdad, que se presentó el lunes en casa Rosada?

Elizabeth Gómez Alcorta: Este lunes se presentó finalmente el envío del proyecto de ley Cuidar en Igualdad, que fue anunciado el 1 de marzo por el presidente Alberto Fernández. La iniciativa fue trabajada por una comisión de expertas y un experto que durante ocho meses hicieron consultas a organizaciones de la sociedad civil, sindicatos y demás y con el Ministerio de Trabajo. El proyecto crea un sistema integral de la política de cuidados en la Argentina y tiene cuatro ejes fundamentales, el primero de ellos es el reconocimiento a cuidar, ser cuidado y cuidarse y establecer como sujetos de ese cuidado a los niños niñas y adolescentes, personas mayores, personas con discapacidad y a las personas que realizan esa tarea. Se fijan objetivos para seguir a las políticas de cuidados en general y en particular de cada uno de los sectores y se establecen cuestiones presupuestarias. El segundo capítulo modifica el régimen de licencias para trabajadores y trabajadoras del sector privado, el sector público nacional, casas particulares, el régimen agrario y crea asignaciones para monotributistas, monotributistas sociales y autónomos. Además se crea la institucionalidad del sistema porque se origina un órgano rector para dar cumplimiento a la ley que tiene como objetivo básico redistribuir las tareas de cuidados, que hoy recaen en las familias y dentro de las familias en las mujeres, y busca que el Estado este más presente con servicios públicos e infraestructura de cuidados públicos. Por último se asignan partidas presupuestarias que año tras año van a tener que ir aumentando para garantizar políticas de cuidados y el aseguramiento del 8,5% del presupuesto de Obras Públicas para políticas de cuidados.

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La ministra Elizabeth Gómez Alcorta presentó junto al presidente Alberto Fernández el proyecto

La ministra Elizabeth Gómez Alcorta presentó junto al presidente Alberto Fernández el proyecto "Cuidar en la Igualdad".

P.: ¿En lo que respeta a la ampliación y equiparación de licencias, cómo quedarían con la implementación de la nueva ley?

E. G. A.: El cambio más inmediato que la gente va a ver en su vida en caso de aprobarse la ley está vinculado al régimen de licencias por cuidados, por nacimiento y adopción. Las mujeres o personas gestantes hoy tenemos 90 días de licencia por nacimiento, 45 días antes y 45 después, y con el proyecto se pasaría a tener 30 días antes y 96 después (126 días en total). Este capítulo de licencias entra en vigencias al 1 de enero del año siguiente de su aprobación por una cuestión presupuestaria, para dar tiempo a incrementar en el presupuesto el dinero para garantizar las asignaciones. En tanto, el padre o persona no gestante que hoy tiene dos días, pasa a tener automáticamente 15 días y estos se van aumentando cada dos años hasta llegar a los 90 días al término de 8 años. Por eso son licencias igualitarias. Además, en nuestro país quienes adoptan no tienen ni un solo día de licencia, y con la aprobación de esta ley, inmediatamente después de sancionada padre y madre pasan a tener 90 días. Para los trabajadores y trabajadoras de la economía social y autónomos, se las va a dar una asignación a las mujeres por nacimiento y a los varones. Hay también otras licencias especiales que se crean o amplían, como por ejemplo la licencia por violencia de género, que hoy no existe.

P: ¿A qué se debe la progresividad en el tiempo en la ampliación de las licencias?

E. G. A.: A las posibilidades de las previsiones presupuestarias. Porque como esto no lo va a pagar el empleador sino el Estado, se van a ir incrementando las partidas presupuestarias a los fines de invertir en estas políticas de igualdad. Por otro lado le va a permitir a las empresas, las pymes o los negocios la posibilidad de contratar trabajadores temporales para el caso en donde tengan que cubrir a quienes están de licencia, y van a tener la posibilidad de, por un período específico, cubrir esa licencia para no parar su producción.

Sistema Integral de Politicas de Cuidados de Argentina.pdf

P.: Hay mucha confusión en torno a quién paga las licencias por cuidados. Corre por cuenta del Estado y no de empleador, ¿verdad?

E. G. A.: El Presidente dijo el 1 de marzo que iba a lanzar este proyecto y que iba a correr por cuenta de la seguridad social y no de los empresarios. Hay muchísimos proyectos que modifican el régimen de licencias pero ninguno es tan integral ni tan profundo como el que acaba de presentar el Ejecutivo. De hecho parte de los obstáculos que veíamos al avance de esos proyectos, que son muy necesarios, estaban vinculados a los costos que podía ocasionar esa ampliación de derechos o de licencias. Nosotros tenemos la certeza de que quien tiene la obligación de trabajar por la igualdad es el Estado, y es el que tiene las obligaciones internacionales al respecto. Y decimos trabajar por la igualdad porque pensamos por un lado en el beneficio que le trae a la criatura la presencia de, en caso de que haya dos progenitores, la presencia de los dos en términos del derecho al goce de cuidados de ese bebé, que es algo que dice la OMS y las diferentes asociaciones de pediatría. También en términos de igualdad para la mujer, que no recaiga todo el peso de los cuidados sobre su espalda. El tercer punto, que es clave, es el impacto que tiene el hecho de que las licencias se las tomen exclusivamente las mujeres en su acceso al mercado laboral, ya que muchas veces la elección por parte de los empleadores de trabajadores varones tiene que ver con esto. El cuarto punto es el derecho del padre a estar con su hijo en un período tan irrepetible y vital, que muchas veces quiere estar y no puede estar porque hoy es su obligación como trabajador. Todo es importante para pensar cómo hacemos redistribuir estas tareas

P.: ¿La ampliación de licencias para no gestantes podría tener un impacto a nivel sociológico y cultural en la construcción de nuevas masculinidades?

E. G. A.: A nosotras nos contaban que las 48 horas de licencia a varones se daban porque el padre era quien anotaba a los bebés en el registro civil, para darle su apellido. Estamos hablando de otro momento, pero entonces quiere decir que su rol es darle el apellido y volver a ese lugar de proveedor, mientras que el de la mujer es el de cuidar. Sabemos que para transformar lo injusto de cómo está distribuida la organización social en términos de cuidados se necesitan cambios normativos y mucha inversión. De cero a dos años en nuestro país solamente de oferta pública de espacios de cuidado para esa edad es del 6%, lo que quiere decir que el 94% de las familias que tienen un hijo de esa edad tienen tres opciones. O bien pagan para tercerizar su cuidado, o se los cuida otro familiar, generalmente las abuelas. La tercera opción es que finalmente el cuidado recaiga en la mujer o persona gestante. La mitad de las mujeres con hijos menores de tres años salen del mercado laboral y dejan de tener ingresos propios. Por todo eso se necesitan cambios normativos, decisión, inversión y se necesitan cambios culturales, que los venimos dando si vemos en términos históricos, pero todavía falta un montón.

P.: ¿Es precisamente ese un próximo desafío, la generación de espacios públicos de cuidados?

E. G. A.: Venimos trabajando mucho en ese tema. Para mediados del año que viene se espera terminar 400 jardines de infantes. La verdad es que venimos muy atrás y también tenemos que pensar la oferta pública para personas mayores y para personas con discapacidad y de muchas otras personas que requieren cuidados que recaen centralmente en nosotras.

P.: En otro orden de temas, ¿qué opinión le merece la posible anulación del derecho al aborto por parte de la Corte Suprema de Estados Unidos?

E. G. A.: Lo tomamos con muchísima preocupación. Más allá de que es inmensa la cantidad de países que desde la década del '60 a hoy van agregando el derecho al aborto, como nosotros, hay una reacción conservadora que atraviesa y es transversal a todo el mundo y está vinculada a intentar retroceder en ciertas conquistas claves. La de los derechos sexuales y reproductivos es uno de los ejes más importantes que tiene esa reacción conservadora, lo que nos obliga a redoblar nuestros esfuerzos y a articular más con los movimientos y organizaciones feministas de la región, porque sabemos que tiene impacto lo que sucede adentro de las fronteras para el resto de la región. Así como tuvo un impacto muy positivo la sanción de la ley de IVA en Argentina para Chile, Perú y Bolivia, así como hay impactos positivos también hay impactos negativos así que estamos preocupadas y siguiendo de cerca el tema.

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