Embajador inglés avaló agenda de la Cumbre

Política

En el encuentro entre el embajador británico John Hughes y representantes de la Cámara de Comercio Argentino-Británica (agrupa a poderosos empresarios, estudios jurídicos y profesionales vinculados a intereses británicos en el país) el gobierno nacional consiguió una inesperada adhesión al enfoque de la IV Cumbre de las Américas que se realizará en Mar del Plata. El diplomático, durante un almuerzo que tuvo lugar el martes, disertó sobre las prioridades de Gran Bretaña en ejercicio de la presidencia de la Unión Europea (UE). Dijo que el Reino Unido está decidido a llevar adelante en la UE políticas que atiendan la pobreza del sistema global. Un regalo para los oídos de Rafael Bielsa (no hubo funcionarios del gobierno en la comida), quien pulsea con la administración norteamericana por el contenido de la Cumbre. Casi lo que pregonan aquí los colaboradores políticos del canciller: enfrentar la pobreza creando trabajo desde el Estado en oposición a la visión estadounidense que es favorecer el libre mercado, motor del trabajo.

El planteo es tan viejo que recuerda los debates posteriores a las teorías de Adam Smith o John Locke. El embajador Hughes se refirió puntualmente a Africa y afirmó que la comunidad europea debe abrirse al mundo con una mayor participación de la inversión en el área del conocimiento.

Otra novedad confirmada por el embajador Hughes como una prioridad de Gran Bretaña fue la reanudación de las negociaciones para un acuerdo de libre comercio entre la UE y el Mercosur en setiembre. A la reunión que tuvo lugar en el Alvear Palace a las 12.30 y que se extendió por dos horas, asistieron entre otros: R. Van Hutton, embajador de Holanda; Simón Martin, presidente del banco HSBC; Brian Henderson, anfitrión, presidente de la Cámara Argentino-Británica; John Jackson, de Price Waterhouse Coopers; Roberto Brandt, de MetroGas; Mario Calafel Loza, de Pan American-Energy; Fulvio Pompeo, ex subsecretario de Relaciones Institucionales de la Cancillería; Fernando Maurette, ex viceministro de Defensa; Carlos Chevallier Boutell, del estudio homónimo, y Carlos Reyes del Banco Patagonia.

En la mesa central,
Humberto Roggero, presidente del Grupo de Amistad argentino británico del Congreso, diputado peronista en el llano, luego de haber conducido el bloque buena parte de la gestión de Carlos Menem, siguió el relato del embajador Hughes con cierta añoranza. Fue uno de los protagonistas de la reforma estatal que dio luz a la ola privatizadora y a la inversión directa en servicios. Un área sensible al gobierno nacional por los desacuerdos en tarifas y renegociación de contratos.

Agradeció
Hughes la solidaridad manifestada por los socios, amigos, miembros de la comunidad anglo-argentina y del público en general que se comunicaron con la embajada a raíz de los atentados en los subtes de Londres.

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