19 de abril 2001 - 00:00

En América Latina, el país es acompañado sólo por Uruguay

Fernando de la Rúa aseguró anoche que está «satisfecho» con el voto de la Argentina ante la Comisión de Derechos Humanos de la ONU. «Estamos satisfechos porque hemos llevado adelante el trabajo analizando objetivamente la situación», afirmó el Presidente, al mismo tiempo que negó que esa decisión estuviera fundada en «motivaciones políticas».

Durante una conferencia de prensa ofrecida en la Casa de Gobierno, el jefe de Estado destacó que el voto argentino coincidió con «la mayoría de los países de la Comunidad Europea y de la Internacional Socialista».

Una hora antes, el canciller Adalberto Rodríguez Giavarini subrayó que el voto «no contiene términos injuriosos ni agraviantes para las autoridades» de la isla y que sólo «se trata de una simple recomendación de cumplir con derechos humanos elementales».

El ministro de Relaciones Exteriores encabezó una conferencia de prensa, tras reunirse con De la Rúa en la Casa Rosada, a pocos minutos de haberse conocido la votación en la Comisión de Derechos Humanos de las Naciones Unidas, en Ginebra, Suiza.

Rodríguez Giavarini
calificó de «falso» el punto de vista que sostiene que esta resolución constituye «una flagrante injerencia en los asuntos internos de Cuba o una puñalada por la espalda, como sostuvo el gobierno cubano».

«La Argentina no apoya ninguna agresión contra Cuba ni contra su gobierno y no resulta lógico que Cuba se oponga a colaborar con los mecanismos de la comisión como el relator sobre la libertad de expresión o el relator sobre la cuestión de la tortura»
, apuntó. Comentó que la Argentina recibirá próximamente al relator de libertad de expresión.

El voto argentino terminó de definirse anteanoche. Susana Ruiz Cerruti y un grupo de diplomáticos especialistas en el tema redactaron la fundamentación que leyó el embajador Horacio Solari ante la comisión de Derechos Humanos de Naciones Unidas.


En el texto, se incorporó un párrafo clave sobre el embargo. «Nuestra delegación hubiera deseado que la comisión se hubiera referido explícitamente al embargo y otras medidas económicas unilaterales que se vienen aplicando desde hace años contra Cuba y que repercuten negativamente en el ámbito económico y social de ese país, castigando de manera injusta al pueblo cubano», propuso Solari. El canciller hizo ayer hincapié en este punto, durante su encuentro con periodistas.

Rodríguez Giavarini
sostuvo que este resultado contrario al régimen castrista representó «una batalla por los derechos humanos» en el mundo y dijo que en lo personal asumió el saldo de la votación en contra de Cuba con «gran satisfacción».

Además, fundamentó el voto contra Cuba en el informe de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos de la OEA. Y aseguró que ese informe da cuenta de que «las violaciones de los derechos civiles y políticos cometidas por el Estado cubano se multiplicaron durante el año 2000».

«Son derechos humanos elementales como la libertad de expresión o de reunión, así como de respeto de la oposición política»
, enfatizó Rodríguez Giavarini en una conferencia de prensa que ofreció en la Casa de Gobierno, donde explicó el voto argentino ante la ONU.

Por otra parte, dijo que el presidente recibió su informe
«con gran objetividad» e indicó que en lo sucesivo «la Argentina continuará manteniendo su posición activa en defensa de los derechos humanos». Reconoció que «no hay un bloque latinoamericano» al momento de las definiciones en materias como los derechos humanos, y así quedó evidenciado en las diferentes posturas. «Estamos junto con las naciones progresistas y votamos según nuestras propias convicciones», sostuvo.

«Mi función es trabajar y no hacer especulaciones»
, respondió el canciller cuando se le preguntó su opinión sobre las contrarias posturas al voto argentino expresadas tanto por el titular de la UCR, Raúl Alfonsín, y el del Frepaso, Carlos Chacho Alvarez.

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