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Cristina está Londres para participar de la cumbre del G-20.
La puerta abierta es especialmente significativa si se tiene en cuenta que, según trascendió en Londres, uno de los anuncios que se incorporarían al acuerdo del G20 es la decisión de triplicar el dinero disponible a través del FMI para ayudar a los países cuyas economías fueron golpeadas por la crisis financiera.
Fernández de Kirchner interpretó hoy que, aunque la declaración final de la Cumbre "no tendrá el reconocimiento del fracaso del neoliberalismo", las medidas que se adoptarán "lo implican".
"Es admitir el fracaso", enfatizó, en referencia al "neoliberalismo" y al "mercado como asignador de recursos".
La presidenta adelantó que los "instrumentos" que, acordados por el G20 que buscarán revitalizar el comercio internacional, apuntarán a la "prefinanciación de exportaciones" que actualice los mecanismos ideados en Bretton Woods en 1944.
Fernández de Kirchner aseguró que tanto los estímulos fiscales que impulsan los Estados Unidos como la mayor regulación de los mercados financieros que exige la Unión Europea significan "hablar de una mayor intervención del Estado".
A su vez, la presidenta afirmó que durante la cena ofrecida por el primer ministro británico Gordon Brown a los mandatarios de la cumbre "no hubo tanta antinomia entre estímulo fiscal y regulación, como había trascendido en los medios" y dijo además que "todos plantean el financiamiento y la demanda global, y el cuidado del empleo".
"El mercado como distribuidor de recursos está nocaut", agregó.
Mañana, los participantes de la Cumbre deberán concluir sus deliberaciones y dar a conocer el documento final.
Previamente, en una diáfana tarde londinense, la presidenta participó de un saludo a la reina Isabel II en el Palacio de Buckingham, donde la monarca ofreció una recepción en honor a los jefes de Estado y gobierno que participan de la Cumbre.
La reina Isabel II y su esposo, el duque de Edimburgo, recibieron el saludo de los líderes mundiales en el "Music Room" (Salón de la música), y luego todos se dirigieron al "Picture Gallery" (Galería de Imágenes).
La ocupante del trono británico encabezó, de esa forma, la ceremonia que dejó oficialmente inaugurada la cumbre.
La delegación argentina presencia los álgidos debates internos de la Cumbre, con mandatarios que en su mayoría se enfrentan por primera vez frente a una crisis económica, con la experiencia de diciembre de 2001 fresca en la memoria.
Las imágenes de los enfrentamientos entre la policía y manifestantes antiglobalización en las puertas del banco Royal Scotland, que hoy transmitió sin pausa la TV inglesa, motivaron en la cercanía de la Presidenta paralelismos con las protestas de los ahorristas argentinos acorralados.
Pero la discusión sobre los caminos para salir de la crisis también fue aprovechada por la delegación argentina para enviar mensajes hacia el frente interno.
Las manifestaciones a favor de la intervención del Estado en las salidas de la crisis motivo, por caso, que un alto funcionario de la delegación aprovechara para hilvanar una defensa del nombramiento de directores estatales en las empresas con acciones manejadas por la Anses.
"¿Cómo no vamos a tener directores en empresas donde se manejan millones que, en parte, corresponden a fondos de los jubilados?", se preguntó el funcionario, para enseguida contestarse: "tenemos la obligación de revisar como se administran".





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