Especialistas con opinión dividida respecto de la utilidad de la prueba PISA
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Carolina Duek, Susansa Decibe y Graciela Morgade analizan la exclusión de Argentina en el ranking PISA
Carolina Duek, investigadora del CONICET especializada en educación remarca que la calidad educativa es un problema que no está resuelto. "El tema es quién hace esa evaluación porque cada sistema educativo tiene una particularidad", dice y se cuestiona cuál es la utilidad de una evaluación de escala global que "se copia y se pega en cada país".
En ese contexto, sostiene que la evaluación APRENDER, de la que participaron este año 1.400.000 alumnos de 31.000 escuelas públicas y privadas de todo el país, es más representativa porque significa un "censo y no una muestra".
Por otra parte, Duek señala que evaluaciones del tipo de PISA definen la pertenencia a un "ranking" y la inserción en el mudo respecto de un "financiamiento" vinculado a los resultados.
En esa línea, la doctora Morgade dice que la evaluación es una parte de un dispositivo más amplio que tiene que ver con "la intervención en los sistemas educativos a partir de créditos y de presencia de especialistas internacionales". "Primero te toman la prueba, después te dicen que te fue mal y te venden una cantidad de proyectos", advierte.
Para la decana de la Facultad de Filosofía y Letras de la UBA y profesora Adjunta Regular de Investigación y estadística educacional II en dicha institución, el Gobierno "tiene una mirada meritocrática que tiene que ver con estimular a los mejores alumnos".
"Es una mirada individualista y liberal. Se supone que los que no tienen buenos resultados, básicamente es porque no estudian o no se esfuerzan lo suficiente", enfatiza.
Al respecto, Decibe diciente con la decana al considerar que "Argentina tendría que encontrar un camino para volver al esfuerzo y al mérito". En tanto, añade que "hay que cambiarles el perfil a muchas instituciones educativas" y que se trata de una modificación a largo plazo. "Actualizando los contenidos y equipando las escuelas, vamos a mejorar las condiciones de trabajo pero no vamos a cambiar el fondo del tema, que es la precariedad de formación docente y el poco valor que se le da a la profesión", destaca.
Según Morgade, la política educativa no pasa por las pruebas. "Hay formas de hacer evaluaciones de una manera más cercana de lo que hace a la vida cotidiana del sistema educativo. Nunca un sistema de evaluación va a reemplazar una política educativa", concluye.




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