Estacioneros denunciaron "abusos" de las tarjetas y advierten por el cierre de 700 bocas de expendio
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Pero añadieron que el problema más grave es financiero, por la demora en la acreditación de las ventas. "Las empresas de tarjetas y los bancos a ellas asociados, por las operaciones de crédito, se toman hasta 28 días para depositarles a los estacioneros (nominalmente son 18 días hábiles). En cambio, las estaciones de servicios deben pagar el combustible prácticamente al contado", se quejaron. Los integrantes de Faeni argumentaron que el plazo que tarda VISA en pagar las operaciones con tarjetas de crédito resulta cinco o seis veces mayor al que rige en la mayoría de los países de la región.
Este margen, consideraron, es "letal" para los empresarios pymes argentinos, cuyas ventas con tarjetas, según los casos, oscilan entre el 50% y el 70% del total. "De los casi 7.000 establecimientos que había en el pasado, conforme los datos de la Secretaría de Energía, a comienzos de 2018, apenas quedaban 4.904", resaltaron.
El 25 de septiembre pasado el subsecretario de Comercio Interior, Ignacio Werner, y el director de Políticas de Interior y Competencia Nicolás D´Odorico recibieron al titular de Cecha, Carlos Gold, al vice Alberto Boz (de Faeni), al gerente de la entidad, Guillermo Lego, y al portavoz, Gabriel Bornoroni. Los funcionarios prometieron analizar quejas sectoriales y dar una respuesta.Fuentes oficiales informaron que en los últimos 15 años se cerraron 1.000 estaciones y se perdieron más de 40.000 puestos de trabajo, entre empleos directos e indirectos. Solo entre 2016 y 2017 dejaron de operar 144 empresas del ramo, un 3,3% del total. "Desde entonces se calcula que 'muere' una estación de servicios cada cinco días. Se estima que en el futuro próximo saldrán del mercado otras 700", remarcaron los santafesino, que no dejaron pasar el efecto que produce esta crisis en las provincias. "El 60% de las que desaparecieron eran del interior del país", agregaron.
Ante la consulta de ámbito.com, desde Prisma ofrecieron "colaborar" con los expendedores de combustibles y el Gobierno para hallar una solución. Para los propietarios de tarjetas, el "mayor impacto" son las retenciones fiscales en medios de pago que recaen sobre el total del valor de venta, en lugar de hacerlo sobre la comisión. "Esto es lo que más los agobia a los estacioneros", afirmó el vocero de la compañía, Juan Roza Alconada.
Para Prisma, tiene más gravitación los impuestos a las Ganancias, Ingresos Brutos e IVA que el 1,2% que se cobra por transacción. "Eso generan un claro problema financiero para el sector", sostuvo.
En esa línea, Roza Alconada aseguró que la empresa "se ajusta a la ley, el marco normativo y a la lógica y realidad del mercado argentino en términos de aranceles y plazos de pago para el sector" y recordó que otros clientes hasta pagan en "mayores" plazos.
"Desde Prisma presentaremos nuestros argumentos, las aclaraciones y defensas en todos los ámbitos que correspondan y sean necesarios", enfatizó el gerente de Relaciones Institucionales a este medio.




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