27 de agosto 2004 - 00:00

Familiares de secuestrados en la 3ra marcha Blumberg

Alrededor de  100 mil personas participaron de la tercera convocatoria de Juan Carlos Blumberg anoche, en la Plaza de los Dos Congresos.
Alrededor de 100 mil personas participaron de la tercera convocatoria de Juan Carlos Blumberg anoche, en la Plaza de los Dos Congresos.
No fue la misma Plaza de los Dos Congresos del 1 de abril, que la de anoche en cuanto a la cantidad de gente en la marcha convocada por Juan Carlos Blumberg.

Posiblemente, la diferencia se dio en las calles transversales al Parlamento, que en la primera convocatoria de Blumberg -a sólo 8 días de la muerte de su hijo Axel- estuvieron colmadas hasta 300 metros de distancia del edificio institucional. Ayer, en cambio, esa zona estaba menos ocupada. El ingeniero logró reunir alrededor de 100 mil personas, 148 días después, que marcaron cambios en la cúpula del Ministerio de Seguridad provincial, de Justicia nacional, un plan trienal contra el delito y varias leyes aprobadas de un petitorio avalado por más de 5 millones de firmas.

No fue el mismo tampoco Blumberg, que salió casi 30 minutos después de la hora pautada -las 19- a un escenario sin su esposa, María Elena, de la mano, como lo hizo antes. En el medio de las dos primeras marchas y la tercera -la segunda fue en la Plaza Lavalle, el 22 de abril- se conformó la Fundación Axel, con más de 40 colaboradores, muchos de los cuales son abogados y padres del Goethe Shule -donde estudió Axel- y Blumberg viajó a Estados Unidos, Alemania, España, Chile y fue recibido por el papa Juan Pablo II. Anoche se lo vio endurecido, sin lágrimas como antes. Mucho más delgado, tanto que el público comentó varias veces este detalle.

La protesta tampoco fue la misma. La del 1 de abril había sido una semana después de la muerte del hijo. La de anoche se anunció tras el nombramiento de María del Carmen Falbo al frente de la Procuración General de la provincia.

El resultado fue un petitorio que tardó más tiempo en pensarse: se anunció 15 días antes de la marcha y fue esencialmente de auditoría para el Congreso -para que se agilicen proyectos y propuestas antes presentados sobre seguridad y celeridad judicial- y de instrumentación de políticas apropiadas para el territorio bonaerense. Se agregó el tema político con un pedido de reforma, donde se puntualizó la necesidad de terminar con las listas sábana, lograr el voto electrónico y contar con una ley de financiación de los partidos políticos.

Remarcó ayer el pedido de juicio por jurados para delitos aberrantes, de funcionarios públicos, secuestros, asesinatos, violaciones seguidas de muerte y algunos delitos económicos, como la quiebra fraudulenta o el vaciamiento de empresas, algo muy flácido pero popular cuando hoy debe hablarse de «partida de empresas».

Desde las 16.15, la Policía había cortado la intersección de Sáenz Peña e Yrigoyen, Bartolomé Mitre y Rodríguez Peña, Callao y Bartolomé Mitre, Belgrano y Entre Ríos y Avenida de Mayo también. La Cruz Roja estuvo presente desde temprano en la entrada de Rivadavia.

Apenas pasadas las 19, un organizador agradeció la presencia del público que 10 minutos después se había prácticamente duplicado.

• Organización

Entre los concurrentes se notó más organización, velas con vasos para no quemarse, menos gritos y cantos, carteles sumamente prolijos de víctimas de la inseguridad y toda la primera fila cedida voluntariamente a estas familias.

«Esta imagen que vemos aquí es la muestra de cómo, a pesar de todo, estamos aquí presentes»
fue la frase de inicio de la convocatoria. Salió Blumberg, junto con Susana y Carlos Garnil, Cristian Ramaro, Pompeya Gómez madre de Christian Schaerer (aunque no se la vio entre las primeras del escenario), el empresario de Lanús Gabriel Gaita, familia del joven secuestrado y mutilado Ariel Strajman y la madre de Diego Peralta, entre otros. Se notaba que había gente llegada del interior.

«Pido que honremos a la patria y entonemos el Himno Nacional»,
dijo Blumberg, seguido de un «¡Viva la Argentina!».

Luego se continuaron al pie de la letra los mismos momentos de las marchas anteriores: un minuto de silencio, las palabras de un rabino (Sergio
Bergman, de la Asociación Israelita Argentina, quien fue muy aplaudido), un sacerdote evangelista y otro católico, y una interpretación musical de «El día después» (por el Coro Kennedy, con algunos cambios en la letra referidos al tema seguridad). Después leyeron dos petitorios difundidos ayer por este diario que, además, están en www.ambitoweb.com.ar, el primero de los cuales entregó minutos antes de la marcha en el Salón Gris al vicepresidente Daniel Scioli y al presidente de la Cámara de Diputados, Eduardo Camaño. A las 20.30 terminó la concentración allí cuando tras la lectura del segundo petitorio referido a la provincia, se movilizó hacia la Casa de la Provincia de Buenos Aires para entregarlo con 41.000 firmas de impugnación al nombramiento de Falbo. Con la tercera marcha, Blumberg demostró que pese a los cortes de los principales accesos a la Capital Federal durante todo el día por protestas piqueteras y «pateadas en contra» desde los medios, como él mismo denunció, logró una manifestación pacífica y amplia.

Dejá tu comentario

Te puede interesar