22 de julio 2018 - 23:42

Fiad sobre el aborto legal: "Ahora hay que ir por el rechazo de esta media sanción"

Mario Fiad, titular de la Comisión de Salud del Senado.
Mario Fiad, titular de la Comisión de Salud del Senado.
Las audiencias en el Senado por el aborto legal en el plenario de comisiones ya tuvieron cuatro reuniones desde el martes 10 de julio por las que pasaron hasta el momento 80 expositores, de los 140 que están programados hasta el 31 de julio.

Una de las características de estas primeras jornadas fue la virulencia de algunos choques no sólo entre senadores, sino también entre legisladores y expositores, algo que no había sucedido en los 15 días de debate en Diputados. Por los plenarios en la Cámara baja pasaron más de 750 especialistas bajo la atenta mirada del titular de la Comisión de Legislación General, Daniel Lipovetzky, "Lipo", como lo bautizaron las "Sororas", las diputadas que impulsaron y batallaron la media sanción.

Esta vez, en la Cámara alta, el debate es comandado por el radical jujeño Mario Fiad, titular de la Comisión de Salud, secundado por Dalmacio Mera (Asuntos Constitucionales) y Pedro Guastavino (Justicia y Asuntos Penales).  

En esta entrevista con ámbito.com, el senador de la UCR, contó sus impresiones sobre el progreso de las audiencias, marcó su postura sobre la iniciativa de Interrupción Voluntaria del Embrazo (IVE) y sobre los cruces y las presiones que están experimentando los legisladores que tendrán que votar el próximo 8 de agosto.

Periodista: ¿Cómo evalúa hasta el momento el desarrollo de las audiencias en el Senado por la legalización del aborto?

Mario Fiad: Estoy contento independientemente de que sabemos que cada expositor dispara algunas cuestiones y lógicamente crea alguna reacción, tanto del lado de un pensamiento como del otro. Eso creo que es lo jugoso y ha sido una característica dentro de lo plural, lo transparente y lo democrático de poder escuchar todas las opiniones. Una condición necesaria fue que los senadores pudiesen hacer todas las preguntas que quisieran. No ha habido límites y eso ha sido también quizás lo extenso de cada una de las presentaciones, algunas con más preguntas, otras con menos; pero la verdad es que estamos contentos y creo que sobre eso hay consenso general entre los senadores que han estado presentes.

P: Se han dado cruces bastante fuertes entre senadores y entre legisladores y expositores como los de Mayans-Pichetto (por la objeción de conciencia) la primera semana y los de Mirkin-Elías de Pérez (por el financiamiento de los opositores); Mirkin-Obarrio y Fiore-Storani, la segunda semana.

M.F.:
Sí, es cierto. Son posturas muy definidas y muchas veces se ponía en cuestionamiento que las preguntas no se hacían sobre la base de la exposición, sino sobre algunas cuestiones extra, pero que hacían al expositor. Se ha objetado el tema del financiamiento de la institución a la que representaba el invitado o eventualmente a una forma de pensar política o ideológica sobre algunos conceptos en particular. Pero creo que más allá de los cruces intensos, esto hace a la cuestión de fondo que se está tratando que es de alta sensibilidad social en general, independientemente de cada uno de los partidos políticos, de cada uno de los bloques.

P: ¿Y usted cree que también la virulencia se puede haber acentuado por el resultado favorable en la Cámara de Diputados, porque hasta ese momento el debate se venía dando con un cierto orden y respeto?

M.F.:
Sin duda que se va incrementando y va subiendo la espuma a medida que también se sabe que el día 8 de agosto se va a votar definitivamente para que sea ley o no. Esto con el correr de los días va ir creciendo, esta cuestión de las rispideces, de mirarse de costado, aun siendo del mismo bloque o del mismo partido. Hay una cuestión que se siente y que flota en el ambiente.

P: ¿Cómo vienen con los tiempos, se van a cumplir las fechas estipuladas de firmar el dictamen el 1° de agosto y llevar la iniciativa al recinto la semana siguiente el 8 de agosto?

M.F.:
Pusimos fecha tope de expositores el 31 de julio para darnos la posibilidad el 1° de agosto para tratar de llegar a los dictámenes. Puede que lleguemos a concretarlo ese día o no, pero justamente tenemos toda esa semana hasta el 8 de agosto para darnos los tiempos necesarios para pasar a un cuarto intermedio y ver factibilidades de dictamen. Si no es posible arribar a un acuerdo, el mandato del recinto fue sesionar con o sin dictamen, con lo cual llegaremos igual para la votación final.

P: Usted se ha manifestado en contra de la ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo, ¿cuáles son sus razones?

M.F.:
Yo creo que el proyecto que aprobó Diputados no debiera convertirse en ley. Primero, porque hemos consagrado el derecho a la vida desde nuestra Constitución y a través de una amplia gama de normas legales y convencionales. No sé cómo podríamos reclamar el reconocimiento de otros derechos si condicionamos el derecho a la vida. Segundo, también desde la salud pública, porque creo que si ha habido un fracaso en materia sanitaria ha sido en lo preventivo, en el tema de salud sexual integral y en el de la procreación responsable, que aun con leyes vigentes no se implementaron y no se auditó como todos hubiésemos querido. Todo esto último, lleva a que las mujeres deban optar por el camino más corto y extremo que es el del aborto y yo sé que nadie lo quiere. Ese es el camino más corto que vemos y lógicamente nosotros creemos que podemos llegar antes, haciendo las cosas que debemos hacer. Una muerte ya es un drama, una muerte es una tragedia, pero se puede actuar antes y mejor.

P: Y con respecto a la despenalización de la mujer, ¿usted está de acuerdo?

M.F.:
Sin duda. Nadie está de acuerdo en que se penalice a la mujer que llega a la situación de provocarse un aborto. Pero una cosa es la despenalización y otra muy distinta es la legalización, que es lo que está planteado en esta media sanción que llegó de la Cámara de Diputados. Hoy, además, la despenalización casi que está vigente. Los juristas han nombrado uno o dos casos en toda la historia argentina, donde ha habido una pena menor.

P: ¿Cómo están viviendo los senadores el tema de las presiones internas de un lado y del otro porque en Diputados lo manifestaron como algo muy patente, sobre todo en el caso de los indecisos?

M.F.:
En mi caso personal, no estoy sufriendo ningún tipo de presión. Yo tomé postura desde el inicio antes de que comenzara el debate. Pero, sí hay algunas presiones extremistas si se quiere de ambos lados para los senadores que aún no han tomado postura. Pero de todas formas, creo que no son buenos estos condicionamientos fundamentalistas. Está en cada uno poner un límite a las presiones o hacer abstracción a las mismas. A mí en forma personal no me ocurre, ni me ocurrió, más allá de algún mensaje en redes sociales, pero nada grave.

P: El ministro de Salud de la Nación dio algunas cifras como las 47.000 hospitalizaciones que se producen al año por complicaciones por abortos y se estima que se producen entre 350.000 y 500.000 abortos al año. Si lo que están planteando los que se oponen a la ley es el rechazo total a la iniciativa, ¿Cuáles son las propuestas ante la cantidad de abortos clandestinos que se seguirán produciendo?

M.F.: Nosotros estamos trabajando en un proyecto alternativo, transversal de varios bloques y legisladores en contra del aborto -UCR, PRO, independientes, PJ-, que incluye muchas de las cosas que mencioné anteriormente (prevención y procreación responsable), pero no queremos mezclar los tantos porque ahora hay que ir por el rechazo de esta media sanción. Estratégicamente si nosotros le hacemos modificaciones a esta ley en el recinto o en un dictamen, eso sería funcional a que salga la ley como está, porque al volver a Diputados, por mayoría simple, puede o rectificarse el proyecto con las modificaciones o ratificarse el texto inicial. Entonces, el riesgo para nosotros que pensamos que hay que rechazarlo es doblemente factible.

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