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En la presentación del informe de la Misión Internacional de Investigación encargada de estudiar la situación en Argentina, el secretario general de la Federación Internacional de Ligas de Derechos Humanos (FIDH), Claude Katz, advirtió de ciertas "derivas autoritarias" en el país.
"No creo que los militares tomen el mando, sino que se mantengan fieles a un Gobierno que los utilice para reforzar su poder y aplicar las medidas que le exige el Fondo Monetario Internacional (FMI) y que son muy impopulares. Un golpe civil al estilo de (el de el ex presidente de Perú Alberto) Fujimori", explicó Katz en rueda de prensa.
Katz señaló que la represión policial de las manifestaciones populares, la aparición de elementos "para-policiales" formados por grupos privados de seguridad, y la ausencia de diálogo entre la sociedad civil y las autoridades, constituyen "algo parecido a un sistema prefascista".
Entre los pasados 28 de febrero y 11 de marzo, una comisión de la FIDH estudió la situación de Argentina y se reunió con diferentes actores socio-económicos del país para elaborar el informe presentado hoy bajo el título "Argentina: un pueblo herido".
La Misión estuvo compuesta por el propio Katz, la especialista canadiense en política de desarrollo Yasmine Shamsie, el abogado Luis Guillermo Pérez Casas, el secretario general adjunto de la FIDH, el colombiano José Alvear Restrepo, y el profesor de la Universidad de Bruselas Pierre Salama.
"El problema de Argentina es que ha seguido demasiado las recomendaciones del FMI, que le ha utilizado como cobaya", afirmó Salama.
El profesor de economía explicó que los Gobiernos de Carlos Ménem y Fernando de la Rúa se obstinaron en aplicar "la paridad dólar-peso" para reducir la inflación, un programa que "parecía un milagro pero no era más que un espejismo".
"Gracias a esta paridad la situación económica se estabilizó en pocos meses, pero las grandes empresas pudieron sacar capitales del país, sin que fuera considerado como un delito, lo que obligó a los Gobiernos a imponer políticas de flexibilidad laboral y reducir sus gastos por falta de liquidez", señaló Salama.
El economista explicó que, "a diferencia de las grandes economías americanas, como México o Brasil, que en caso de crisis pueden cambiar su política monetaria, Argentina tenía atadas las manos por la paridad y no podía actuar".
El informe de la FIDH condena "la actuación de los distintos Gobiernos, pero también del FMI" en esta crisis y pide que "los responsables sean perseguidos por la justicia, tanto los políticos como los responsables de bancos".
Salama calificó de "huida hacia adelante" la política del actual Gobierno, presidido por Eduardo Duhalde, ya que "continúan siguiendo las consignas del FMI", en lugar de pensar en otras soluciones.
"Estoy convencido de que existen otros modelos económicos diferentes al ultraliberal del FMI, que no reconoce su error en Argentina y continúa diciendo que la crisis se ha producido porque no ha habido suficiente liberalismo", afirmó.
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