11 de noviembre 2002 - 00:00

¿Fondos públicos para manejar la interna PJ?

El menemismo y los gobernadores radicales pusieron la lupa sobre un listado de números. Son los adelantos de fondos que el gobierno derivó a varias provincias, a cuenta del auxilio que pueda proveer el FMI para rescatar bonos locales. La pesquisa parte de una sospecha: el criterio de distribución se atiene a los alineamientos internos de la guerra peronista. En rigor, se trataría de un premio a los gobernadores que asisten a los congresos partidarios que arma el duhaldismo. Suena inquietante, sobre todo porque también habría castigo a la prescindencia. A La Rioja, también a Santa Fe. Hasta ahora, sólo una sospecha.

¿Fondos públicos para manejar la interna PJ?
Si se observa de manera desprejuiciada la interna peronista, es comprensible que muchos gobernadores quieran que la disputa por la candidatura presidencial se resuelva lo más tarde posible. Es una manera de seguir gozando de la magnanimidad de Eduardo Duhalde, quien interesado en que los mandatarios del interior se embanderen con el color de la Casa Rosada, abrió el monedero. No es que se haya producido algo irregular o ilegal. Sólo un reparto de dinero que coincide de manera sospechosa con los afectos y odios que dominan al duhaldismo en su deseo supremo, la obstrucción para la carrera de Carlos Menem hacia la presidencia.
 
Hay 13 provincias que en los últimos meses suscribieron convenios con el Ministerio de Economía por los cuales se comprometían a reducir el déficit en 60% a cambio de que, una vez suscripto el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional, se les financiara el rescate de bonos locales. Como la negociación con el Fondo registró pocos avances, la relación de los gobernadores con el poder central comenzó a llenarse de inquietud, mientras aquellos compromisos se iban debilitando.

Desde el Palacio de Hacienda se decidió, entonces, sustituir con recursos propios la demora de ese auxilio y se les enviaron a las provincias adelantos, a cuenta de un desembolso del FMI, en LECOP. Hasta aquí, nada objetable. Salvo que se observe la lista de provincias atendidas y los montos que se les giraron, que se publica junto a esta nota. Es esto lo que ofuscó a un par de gobernadores radicales, quienes de inmediato se pusieron en contacto con colegas menemistas, al mismo tiempo que descubrían ir formando parte de un mismo club de excluidos.

En las oficinas de Menem, establecidas en el Hotel Presidente, la información fue recibida con algarabía el viernes pasado. Con la nómina de distritos bendecidos y agraviados se podría dar verosimilitud a una tesis que, hasta ese día, se construyó con suposiciones más o menos lógicas y un par de infidencias de gobernadores avergonzados: las voluntades que Duhalde articuló para que sesionaran los congresos de Parque Norte y Obras Sanitarias fueron atraídas con dinero. La bienamada Buenos Aires recibió $ 209 millones; Córdoba, a cuyo gobernador José Manuel de la Sota se espera convertir en candidato, $ 54 millones; Formosa, Jujuy y Tucumán, gobernadas por un trío (Gildo Insfrán, Eduardo Fellner, Julio Miranda) que confiesa con desparpajo estar «apretado por la urgencia de los adelantos de coparticipación», $ 46 millones en conjunto. Misiones, de Ramón Puerta, recibió $ 10 millones.

De los distritos gobernados por el radicalismo que están en el lote de provincias que firmaron acuerdos con Economía, sólo una fue acariciada por la mano presidencial: Entre Ríos. Debe haber mil razones objetivas para ese desembolso, pero los menemistas sólo ven una y es que «Duhalde sabe que 'el Chino' Busti se vuelve loco cada vez que desde el gobierno lo fortalecen a Montiel». ¿Habrá sido por esto que el senador entrerriano regresó al redil duhaldista en la asamblea de la semana pasada? ¿O lo hizo porque ignoraba el auxilio a su adversario? Puede haber sido por otras razones, que no tienen que ver con el dinero. Pero en lo de Menem lo dudan.

Queda un rubro para la insidia: Santa Fe. Los menemistas subrayan el «cero peso» que le correspondió a Carlos Reutemann. También vinculan esa mezquindad, con más o menos buena fe, a la resistencia de Reutemann para presidir el congreso del PJ. Tal vez se trate de un exceso de interpretación ya que no se sabe si el gobernador santafesino conocía que se estaban repartiendo esos fondos.

Si esta trama fiscal se corresponde con los bandos enfrentados en la interna peronista (es llamativo que La Rioja tampoco recibió una moneda), los beneficios de alinearse con Duhalde son muy evidentes para cualquier mandatario. Sencillamente, la Casa Rosada les aseguró que la asistencia al congreso del partido sería reconocida con dinero capaz de garantizar el pago de sueldos y de aguinaldo hasta fin de año. Es para desear que las internas no lleguen nunca, es decir, que la guerra, tan rentable, sea eterna.

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