Garavano advirtió que "hay otros Oyarbide, pero con menor difusión"

Política

El ministro de Justicia, Germán Garavano, apuntó contra el exjuez federal Norberto Oyarbide, señalado en la "causa de los cuadernos" atribuidos al exchofer Oscar Centeno, y afirmó que "hace muchos años que no debía ser juez", a la vez que aseguró que "hay otros Oyarbide, pero con menor difusión".

El funcionario aseguró en declaraciones a radio Mitre que "por primera vez se analiza el entramado de la la corrupción estructural del kirchernismo" y opinó que Oyarbide "hace muchos años que no debía ser juez" y por eso "el Gobierno avanzó en el consejo de la Magistratura" para impulsar un juicio y luego "él se acercó al ministerio y presentó la renuncia".

"Hay otros Oyarbide, pero con menor difusión", advirtió.

Por otra parte, en diálogo con radio La Red consideró que hay "algún abogado guionando" algunos aspectos de declaraciones de "arrepentidos" en el marco de la causa por presuntas coimas en obras públicas.

"Hubo algún abogado guionando el arrepentimiento de empresarios", sostuvo Garavano, tras poner en duda elementos de declaraciones de hombres de negocios que se presentaron como "imputados colaboradores" ante el juez federal Claudio Bonadio.

El ministro señaló que el Gobierno nacional apuntará a que haya un "juicio oral pronto" y que puedan dilucidarse todos los detalles de la causa.

Garavano reiteró que, como Oyarbide, "otros jueces de la última década fueron designados con afinidad política".

"El Gobierno anterior trato de cooptar a distintos jueces", señaló el ministro, al tiempo que subrayó que "esta trama de corrupción incluía una pauta de protección judicial con Oyarbide".

Este viernes, tres nuevos empresarios se sumaron al listado de "arrepentidos" en una jornada cargada de indagatorias por la causa de los cuadernos de las presuntas coimas en los tribunales de Comodoro Py y uno de ellos, el ex presidente de la Cámara de la Construcción Carlos Wagner, realizó un aporte clave, al brindar detalles sobre supuestos "retornos" por la concesión de obra pública durante el gobierno kirchnerista.

Wagner, dueño de la constructora ESUCO, declaró ante Bonadio y el fiscal Carlos Stornelli que negoció directamente con el ex ministro Julio De Vido el pago de coimas para el "reparto" de la obra pública y que se abonaba entre el 10 y el 20 por ciento del precio total.

Los otros dos empresarios que fueron aceptados como imputados colaboradores para que al fin del proceso se les reduzca una eventual condena fueron Jorge Neira (Electroingeniería) y Claudio Glazman (Sociedad Latinoamericana de Inversiones), quienes también dejaron los Tribunales de Comodoro Py por la noche.

Otro que declaró fue el empresario Aldo Roggio, aunque su acuerdo sería aceptado por Bonadio recién el próximo lunes, mientras el director y vicepresidente de Electroingenieria Gerardo Ferreyra y Hugo Eurnekian, respectivamente, sólo prestaron declaración indagatoria y se retiraron.

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