13 de julio 2004 - 00:00

Gobierno descalificó a Posse, quien habló de "riesgo de anarquía" en el país

El ministro del Interior, Aníbal Fernández, calificó hoy de "poco seria" la advertencia del saliente embajador en España, Abel Posse, respecto de que Argentina "está al borde de la anarquía", ya que su apreciación "carece de objetividad" porque la efectuó con recelo hacia el Gobierno.

Fernández relató que Posse "presentó un recurso pidiendo no ser jubilado y el Gobierno no lo aceptó", y que, a consecuencia de esa negativa, el diplomático reaccionó como alguien que "adolece del conflicto de aquel que tuvo que dejar un ámbito y no es objetivo, tiene una enorme carga de subjetividad".

Por ello, el ministro afirmó que la advertencia de Posse le "da mucha pena", a pesar de que le tiene "mucho respeto".

"Este tipo de acciones personales, trasladadas a una expresión que envuelve nada menos que a 36 millones de argentinos, son graves. Y si tuviera la verdad revelada porque tuviera la autoridad intelectual y el conocimiento acabado para poder definir ese tipo de estrategias, uno tendría que prestarle atención", insistió el funcionario.

Abel Posse dijo que el país "está al borde de la anarquía" y consideró que si se agudizan los desbordes en las protestas piqueteras, las consecuencias serán "graves", situaciones que atribuyó a que el Gobierno falla "en la esfera del orden público".
  

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