Gobierno niega pelea y pide rezar por el Papa

Política

El jefe de Gabinete, Juan Manuel Abal Medina, aseguró que "son mentiras" las versiones que indicaban que el Gobierno estaba "enojado" con el excardenal de Buenos Aires, Jorge Bergoglio, proclamado recientemente como Papa Francisco.

De esta forma, el Gobierno dio otro paso en su voluntad de iniciar una nueva etapa en la relación con Bergoglio, luego de los roces que hubo entre ambos durante los últimos diez años.

Tras el encuentro de la presidente Cristina de Kirchner con el Santo Padre y los gestos de distensión, Abal Medina cuestionó a los medios que en lugar de celebrar la designación del Papa Francisco "inventan" que el Gobierno estaba "enojado" con el excardenal primado de la Argentina.

Abal Medina, lamentó que para el matutinos Clarín, con que el gobierno mantiene un enfrentamiento, "lo central no es la alegría que puede tener la población con un Papa Argentino, sino lo central es como impactaba con el Gobierno".

"Está en ese microclima, inventando que estábamos enojados, y después como no lo estamos dicen que cambiamos, son mentiras que ellos se la creen", dijo el jefe de ministros.

Abal Medina se expresó de este modo al participar en la Casa Rosada del habitual encuentro que el ministro de Planificación Federal, Julio De Vido, viene manteniendo con gobernadores e intendentes kirchneristas, en esta oportunidad, de La Rioja.

Por su parte, el secretario general de la Presidencia, Oscar Parrilli, destacó la "buena nueva para los latinoamericanos de tener al frente de la Iglesia Católica un Papa argentino".

Parrilli elogió la posibilidad de que la primera beatificación de Francisco sea la del Padre Carlos de Dios Murias, "asesinado en La Rioja durante los años nefastos de la dictadura".

"Esta actitud del papa Francisco, de que su primer beato sea una víctima de la dictadura, tiene un signo y es un ejemplo, y los riojanos tienen que sentirse orgullosos de esta circunstancia y de un hecho histórico que esperamos se produzca en los próximos días", afirmó Parrilli.

En el mismo acto realizado en la Rosada, el funcionario confió que "el tiempo y las acciones que llevará adelante el Papa van a ir dando la real dimensión e importancia que tiene la Iglesia".

Al respecto, pidió como católico "rezar y acompañar" al pontífice para que logre "renovar y actualizar la Iglesia" y en el "compromiso con los pobres y más necesitados".

Pese al acercamiento que puso en marcha el Gobierno con la figura del nuevo Papa, aún persisten sectores del kirchnerismo -intelectuales y militantes de organizaciones de derechos humanos- que cuestionan el pasado de Bergoglio por una presunta complicidad con la última dictadura militar, pese a que no fue imputado en ninguna de las causas que investigan aquellos episodios.

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