13 de julio 2004 - 00:00

"Gordos" amenazan vaciar cumbre CGT

Hugo Moyano
Hugo Moyano
Los «gordos» sindicales siguen buscando una fórmula para no aparecer subordinándose a Hugo Moyano en la conducción de una central obrera ahora unificada. Fracasaron en el intento de que Moyano acepte una conducción de cuatro cabezas -« tetrarquía» la llama el camionero (los que escuchan entienden, por supuesto, « tetrabrick»)-, nacida de un encuentro entre sindicalistas de la CGT oficial que se realizó la semana pasada en el Sindicato de Luz y Fuerza.

Y anoche, tras 11 horas de negociaciones, un posible acuerdo los dejó en un escenario de ruptura. Los disidentes abandonaron la posibilidad de una lista de unidad y anunciaron que al congreso irán con dos listas separadas encabezadas por Moyano-Juan José Zanola y Armando Cavalieri-CarlosWest Ocampo. Después del fracaso de los «gordos» con la conducción provisoria de cuatro, la exigencia bajó a una tripartita, tampoco aceptada por el líder camionero. De no haber un cambio, ambas listas llegarán a una batalla campal en el congreso de Obras, con amplia mayoría para Moyano. No es de extrañar que Cavalieri y West Ocampo hayan tenido otro traspié. Ya les fue mal postulando a la UOM para la conducción -los propios beneficiarios rechazaron el obsequio-y todavía peor cuando quisieron quebrar al MTA con un secretario general distinto del camionero. Al contrario, el propio grupo de Cavalieri y West sufrió un desgaste enorme, como se verificó en ese encuentro de la calle Defensa. Andrés « Centauro» Rodríguez, de los estatales (UPCN), levantó la voz contraWest: «Esto no se arregla en un laboratorio, ustedes han cometido una sarta de disparates por manejar todo como en un laboratorio y ahora estamos obligados a ir detrás de ese impresentable (por Moyano, claro)».

Cuando escuchó la palabra « laboratorio», West bajó la cabeza, no se sabe si en señal de pudor o de reverencia.

Ayer, el gremialista platensevolvió a sufrir el desdén de sus pares. Los sindicalistas ligados a Moyano rechazaron a Susana Rueda, de Sanidad, para secundar al camionero como secretaria adjunta. La postulación de Rueda fue otra manifestación de la estrategia «gorda»: enviar figuras secundarias para formar una conducción en la que Moyano carezca de peso político. Algo similar harían Cavalieri, Gerardo Martínez y Oscar Lescano (estos dos últimos son los principales interlocutores de los dos sectores) si finalmente deben tolerar la conducción de Moyano.

Los «gordos» evaluaron otra estrategia: si no consiguen torcer el rumbo de las negociaciones, dejarían sin quórum al congreso que debe consagrar la nueva conducción. Cuentan en este ardid con el beneplácito, secreto, del ministro de Trabajo: Moyano no estuvo astuto al confesar a Carlos Tomada, hace ya meses, que quería reemplazarlo por su amigo y guía, el abogado Héctor Recalde.

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