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El asado de ayer cumplió con la cábala de que los principales gremialistas del país se congreguen en la casa de Luis Barrionuevo antes de que termine enero. Mar del Plata es una especie de Disneylandia para los sindicatos: les recuerda una edad de oro en la que se quedaban con los mejores hoteles y alimentaban el turismo social de la costa atlántica. Por eso les gusta tanto volver allí.
Aunque ahora hay un componente melancólico adicional: Hugo Moyano nació en esa ciudad, y por eso ayer hubo que esperar que fuera a darle un beso a su mamá antes de que se sumara a la troupe.
Alrededor de varias mesas, en el barrio Alfar, se sentaron Moyano, Juan Manuel Palacios (otro habitué con hermana en La Feliz), José Luis Lingieri, Vicente Mastroccola, Juan José Zanola, Julio Piumatto, Omar Viviani, Angel García, Omar «Caballo» Suárez, Jerónimo «Momo» Banegas, Reynaldo Hermoso y Agustín Amicone, entre otros.
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