4 de mayo 2006 - 00:00

Gualeguaychú: con ansiedad a la espera de acto con Kirchner

Uno de los afiches pegados por los ambientalistas en lasparedes de Gualeguaychú a la espera del acto de mañanacon los presidentes ilustra la amenaza de contaminaciónmostrando el vientre de una embarazada. Una de las oradorasserá una mujer que espera un hijo.
Uno de los afiches pegados por los ambientalistas en las paredes de Gualeguaychú a la espera del acto de mañana con los presidentes ilustra la amenaza de contaminación mostrando el vientre de una embarazada. Una de las oradoras será una mujer que espera un hijo.
Gualeguaychú- Ante la expectativa que reina en Gualeguaychú por la llegada del presidente Néstor Kirchner, quien mañana estará en el acto que reúne a la mayoría de los gobernadores en una muestra de oposición a la instalación de las papeleras en Fray Bentos, la ciudad vive un momento de ansiedad y emoción por saber qué va a pasar.

En las viviendas se pueden observar carteles y afiches en rechazo de esa industria celulósica, sobre todo a la de la empresa finlandesa Botnia. «No a las papeleras sí a la vida», reza la más común de todas que se encuentra pegada ya sea en las ventanas de las casas o en los vidrios de los autos.

También se ven en forma de pancartas colgadas en las rejas de los hogares de los habitantes de Gualeguaychú. La creatividad y originalidad no fueron dejadas de lado en el diseño de afiches ya que uno de ellos representa a una mujer embarazada con una leyenda que hace alusión a lo afectadas que se verán las generaciones venideras de instalarse las pasteras en Fray Bentos.

  • Opiniones

  • Al ser consultada sobre la concentración de mañana, la mayoría de las personas se encuentra esperanzada por la actitud que tomará el Presidente. «Creo que va a apoyar al pueblo de Gualeguaychú y se va a oponer a la instalación de las papeleras», expresó una mujer que se dio a conocer como Emilse y que es una comerciante de la zona. «El domingo había muchísima gente, aproximadamente 100 mil personas, toda la ciudad estaba ahí. Esto lo estamos haciendo porque si instalan las pasteras (o mal dicho papeleras) nos vamos a quedarsin turismo, ni agua ni nada», agregó la mujer. Por otro lado, un empleado de un local de comidas se mostró más escéptico con el resultado de la reunión de mañana. «No va a pasar nada», sentenció Raúl. «Acá hay mucha plata en juego y los de Botnia no van a parar las obras. Si esto fuera en un país del Norte no pasaría, allá estas cosas no suceden», agregó y remató: «¿Cuál es la diferencia entre morirse de hambre y contaminado? Ninguna». «El gobernador (Busti) no nos apoyó el domingo en la marcha, estuvo un rato al principio y después se fue. Eso no nos ayuda en nada. En cambio si viene Kirchner y nos representa tenemos esperanzas de que esto termine bien», dijo Emilse.

  • Temor

    En cuanto al corte que fue levantado en el puente internacional que une Gualeguaychú con Fray Bentos, el tránsito es muy poco fluido porque «después de tanto tiempo que estuvo cerrado no se animan a pasar», explicó Miguel González, el hombre que hace la guardia al costado de la ruta en el lugar donde se llevó a cabo el corte durante todos los días pasados. González, de 61 años, y uno más de los manifestantes, afirmó que «si la reunión sale mal vamos a volver a cortar la ruta». Aunque dijo que no forma parte de la asamblea, estuvo «desde el primer día» en los cortes realizados. «Durante el día tengo un montón de cosas que hacer, limpiar y ordenar sobre todo. Lo más difícil es bañarme, porque acá no hay lugar, entonces viene mi mujer y mi hija y me llevan a casa y después me traen», cuenta este hombre que toda su vida trabajó en el campo y que en la actualidad vive de lo que le dejan unas propiedades que tiene alquiladas. «Mi familia lo ve bien, está orgullosa de que haga esto», afirma González con tono firme y una mirada cansada producto de tantos días de esfuerzo.

  • Coincidencia

    Aunque puede haber diferencias en algunas cosas, como quedó de manifiesto en las discusiones que tuvo la asamblea que, por otro lado, son totalmente normales, es evidente la coincidencia entre los habitantes de la ciudad: «Si la reunión fracasa vuelven los cortes». Podría suceder que alguna persona piense que los habitantes de Gualeguaychú manifestaran bronca contra los uruguayos, pero no es así. «El problema no es con los uruguayos, es con las empresas», es la respuesta general que dan a esa pregunta. «Acá vienen de Uruguay todo el tiempo y nunca hubo un problema con ellos, ni ahora ni antes», contó Raúl. Mezcla de esperanza, ganas y orgullo es lo que se palpa en Gualeguaychú, en donde todo el pueblo se encuentra unido bajo una misma bandera y las personas reconocen que en el momento de la marcha realizada el domingo pasado «no había raza, credo ni partido político que valiera. Todos apuntamos a lo mismo: a las papeleras».
  • Dejá tu comentario

    Te puede interesar