Con la idea de eliminar la llamada lista sábana, los diputados se elegirán por cuatro zonas del distrito y no en una boleta general de 60. Además, los vecinos elegirán un diputado por sección o parroquias, las que se acomodarán a los límites de los 16 Centros de Gestión y Participación, es decir, ya no serán las tradicionales 28 circunscripciones.
El sistema es complejo, permite la participación de candidatos independientes y partidos vecinales, pero pone muchas restricciones a los próximos postulantes, como el veto a presentarse a los que cambien de partido político por uno de vecinos o como independientes (sin partido).
Lo cierto es que en la Legislatura hay consenso general para el voto barrial, aunque la ley será discutida en sus otros aspectos, como por caso las restricciones para que se presenten como candidatos a legisladores los actuales funcionarios del Gobierno porteño, a través de un partido vecinal, o el impedimento para quienes se hayan mudado de zona en los dos años previos al cuarto oscuro.
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