28 de febrero 2005 - 00:00

Ibarra "socializa" ahora inspecciones en Capital

Aníbal Ibarra
Aníbal Ibarra
Sin poder quitarle la marca indeleble de Cromañón a su Gobierno, Aníbal Ibarra terminará hoy de revisar el discurso que brindará en la apertura de la sesiones ordinarias de la Legislatura porteña, mañana. La conmoción y la crisis en las que está sumida su gestión hoy, le imponen anuncios que enmarcará como consecuencia de la tragedia del 30 de diciembre. Se referirá a ese acontecimiento que dejó en vilo su trayectoria no sólo en una referencia especial en su discurso, si no que quiere remarcar como suele decirlo «el antes y después» y darle firmeza a la postura de «hacerse cargo» que arenga el gobierno.

Con la idea del después -al que quiere llegar con un referendo para el cual se le dificulta recolectar las firmas necesarias- Ibarra anunciará que transferirá funciones de su administración a los barrios. Es decir, compartirá el poder de control, entre otras tareas, o bien repartirá el poder con la idea de sustentar su gestión con esas modificaciones. No está previsto que llame a votar la demorada ley de comunas, pero sí el Gobierno porteño comenzará a repartir ese poder administrativo. Lo dirá mañana ante los legisladores, pero Ibarra terminará hoy a la mañana de puntear el discurso de apertura de las sesiones ordinarias de la Legislatura porteña que brindará mañana. Quiere allí anunciar el inicio de ese plan de reforma administrativa del Estado, que en principio consistirá en repartir el poder con los centros de gestión y participación -las 16 oficinas barriales que por ahora se ocupan de trámites y reclamos- a los que delegará funciones. Entre ellas, quiere que las inspecciones de habilitaciones y verificaciones sean parte de un proceso de transferencia de diferentes tareas que actualmente están centralizadas en su gobierno. Acordará esto con el kirchnerismo, ya que junto con el ibarrismo concentran fundamentalmente las direcciones de esos CGP, que dependen de la Secretaría de Descentralización a cargo de Héctor Capacciolli, el único funcionario de alto rango adherente a Néstor Kirchner en el gobierno de la Capital Federal (a Juan José Alvarez se lo considera duhaldista). También quiere Ibarra retomar una reforma política que incluye la determinación de un régimen electoral que la Ciudad de Buenos Aires no tiene y para lo cual ha presentado un proyecto de votación por zonas.

• Reagrupamiento

El jefe de Gobierno inaugurará así el ciclo de sesiones ordinarias de la Legislatura porteña, que se presentará con un reagrupamiento de los bloques que beneficia al kirchnerismo y al ARI, y recorta al macrismo, que deja de ser primera minoría, estatus que ahora compartirá con otras dos bancadas.

El acto está planificado temprano y breve. Será a las 8.30 y ya anticipó el Gobierno porteño que el discurso de apertura de Ibarra no tiene previsto durar más que treinta minutos. La rapidez con la cual aparentemente se diagraman esos detalles está dada en principio porque el jefe de Gobierno piensa viajar a Uruguay para participar de la asunción de Tabaré Vázquez.

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