El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
La Plaza de Mayo, en un día excepcional, estaba llena de policías de la Federal; y el vallado de reglamento la cerraba a la altura de las calles Reconquista de un lado y Defensa del otro. Nadie pensó que la prevención fuera por la feligresía católica: ocurrió que sobre la plaza había una manifestación de ex combatientes de Malvinas que, de uniforme y medallas, le enrostraban al ministro del Interior: Informate más
Dentro de la Catedral, mientras la guardia de Granaderos en el mausoleo que guarda los restos del general San Martín se mantenía imperturbable, los asistentes seguían con unción los pasos litúrgicos del oficiante. Entre ellos fue posible advertir la presencia del diputado nacional Cuando concluyó la misa, minutos después de las 12, el atrio se pobló y Rivadavia quedó cortada por quienes parecían resistirse a marchar. Se cantó dos veces el Himno Nacional, y los «Viva la Patria» se repitieron una y otra vez. La celebración porteña del 195° aniversario de los fastos de mayo de 1810 se había cumplido, aunque el arzobispo de Buenos Aires y primado de la Argentina, cardenal
Dejá tu comentario