15 de octubre 2001 - 00:00

Importante

Un debate institucional -con fuertes implicaciones en las próximas horas-se inició anoche en Gobierno debido a que la Constitución sostiene que, para el caso del Senado, son los partidos los beneficiarios de los votos y no los candidatos. Quiere decir, según una interpretación, que le corresponden dos bancas al partido más votado y una al partido de la primera minoría. No al candidato. Si esto fuera así interpretado, la banca de la minoría en la Capital le correspondería al partido de Gustavo Béliz y no al de Bravo, aun cuando éste haya sido más votado que Béliz, pero desde boletas distintas (en este caso, sostenido por Dante Gullo). Esta situación se repite en otras provincias, como Formosa, donde también se discutirá seguramente el resultado. Un ejemplo de este intríngulis se vivió durante la elección ayer, en Córdoba, donde De la Sota decidió levantar boletas de una lista que llevaba a su candidato en lista aparte, de modo que si la elegían no le sumaba en el escrutinio. Ahora esta discusión de último momento culminará en la Justicia.

Dejá tu comentario

Te puede interesar